Resulta
curioso cómo distintos medios valoran la misma situación
de diferente manera. En los últimos tiempos hemos
podido leer a algún periodista quejarse de la ignorancia
de quienes osan criticar a Víctor Muñoz, al
tiempo que oíamos a otros asombrarse de que ni la
prensa ni la afición hayan saltado ya a la yugular
del entrenador y pedido su cabeza. ¿A qué
carta nos quedamos? ¿Hay críticas o no? Evidentemente,
hay críticas, pero no se manifiestan de la misma
manera que en situaciones anteriores. Y esto para algunos
resulta inexplicable.
Pero
es que hay que analizar cada situación por sus circunstancias.
No se puede pretender que la reacción de la gente
y de la prensa sea la misma en todas las coyunturas y con
todos los entrenadores. No es admisible plantear que la
dureza que se tuvo con Rojo o en menor medida con Flores
deba aplicarse a Víctor Muñoz en aras de una
justicia malentendida. La pregunta que se formula es
«¿por qué antes sí y
ahora no?».
Si
la crítica contra Víctor no es tan visceral
ahora como antes, hay explicaciones que parecen evidentes,
para quien las quiera ver, claro.
Por
un lado, hay que remontarse a lo que pasó el año
del descenso. Los aficionados estábamos hartos de
todos los años de decepciones que llevábamos
sufriendo, y focalizamos todo ese hartazgo y frustración
en la persona de Rojo, con protestas airadas en La Romareda.
Pero cuando finalmente se produjo el cese del entrenador,
no se aplicaron las soluciones que necesitaba el equipo,
que estaba en un proceso de descomposición que venía
de lejos, y pasó lo que pasó. Luego se nos
quiso culpabilizar de todos los males, cuando nosotros ni
planificamos, ni fichamos, ni entrenamos, ni jugamos. Todavía
estamos traumatizados por aquella experiencia.
Y
el gato escaldado, de agua fría huye. Sólo
hay que pensar en que Flores era bastante peor entrenador
que Rojo y de carácter todavía más
avinagrado, y sin embargo La Romareda nunca se levantó
contra él ni pidió su cese. ¿Por qué
contra Rojo sí y contra Flores no? En Segunda se
podría decir que todos éramos muy conscientes
de lo que nos jugábamos, pero... ¿y en Primera?
¿Por qué no en Primera? Puede que esas protestas
hubieran llegado en la jornada 21, pero ya nunca lo sabremos.
Sin duda, el recuerdo de hacía dos temporadas pesaba,
y mucho. Y sigue pesando. Por eso es muy difícil
que La Romareda cambie de actitud con Víctor, a menos
que la situación en la tabla clasificatoria sea grave.
Por
otra parte, está claro que Rojo y Flores no caían
bien, ni a la prensa, a la que trataban como enemigos (y
pasó lo más normal, que se hicieron enemigos),
ni por supuesto a la afición, que no tragaba el fútbol
amarrategui de Rojo, ni el futbol inexistente de Flores,
ni las explicaciones absurdas de ambos en las ruedas de
prensa, y mucho menos que nos culpasen de la mala marcha
del equipo (Rojo), o que nos mandasen al circo (Flores).
Nada tiene de extraño que fueran objeto de crítica
constante, tanto en la prensa como en los medios que tiene
la afición para expresarse, como por ejemplo el Foro
de AupaZaragoza.com.
Victor Muñoz tiene un carácter distinto y
es lógico que la afición le haya tratado de
forma distinta, y también la prensa, al margen de
otras cosas que pueden marcar la línea informativa
de los medios y sobre las que sólo se puede especular.
Además, hay que tener en cuenta que en los dos años
que lleva aquí Víctor, hemos disfrutado dos
títulos, y hemos visto más fútbol,
por poco que sea, que en los años que han pasado
desde la venta de Milosevic al Parma, y quizá no
sea excesivo decir que más fútbol que en todo
el tiempo que ha transcurrido desde que se fue el otro Víctor.
Todo eso cuenta en el haber. Y la temporada pasada no hubo
miedo al descenso en ningún momento. De modo que
es normal que Víctor Muñoz haya tenido más
margen de error que sus predecesores.
Pero...
¿no pasa nada? ¡Pues claro que pasa! Que Víctor
suscite menos controversia que Rojo y Flores no significa
que no exista descontento. Quizás en los medios de
comunicación haya tenido muy poco reflejo, pero el
botón de muestra se puede encontrar en el Foro de
AupaZaragoza.com, donde la preocupación de la gente
ha ido creciendo de forma exponencial con los resultados.
Ya en verano hubo voces contra la renovación de Víctor
Muñoz. Y la petición de su cese ha pasado
de ser una cuestión minoritaria en las primeras jornadas
a una tendencia actualmente mayoritaria, como se refleja
en las encuestas del Foro y en la propia Encuesta de Portada
(que se ha mantenido en torno al 65% desde que se creó
el día 7 de noviembre). Y las llamadas de aficionados
a las radios y las entrevistas a los representantes de las
peñas en los medios van en el mismo sentido.
Pero no todo pasa por Víctor: hay otros culpables.
Esta plantilla, por mucho que nos la hayan querido vender
y algunos la hayan "comprado", no es mejor que
la del año pasado. Tenemos mejor portero y alguna
alternativa más en el centro del campo y en la delantera,
pero la marcha de Villa ha dejado mermado al equipo. Y la
"planificación" de la defensa clama al
cielo. Esto tiene unos responsables, y se llaman Soláns
y Pardeza. Tampoco los jugadores están poniendo todo
lo que tienen que poner. Por lo menos su caché dice
que están obligados a ganar algún partido.
No
obstante, el entrenador da la impresión de haberse
quedado sin recursos y posiblemente sin el apoyo de los
jugadores. En cualquier caso, en fútbol está
todo inventado y la cuerda siempre se rompe por la parte
más débil. El descenso comienza a ser un peligro
real y el margen de error de Víctor está a
punto de agotarse. Si
seguimos sin ganar, pasará lo que tenga que pasar.