Cuando
entré por primera vez en esta web y participe en
el foro de AupaZaragoza.com, en diciembre de 2002, encontré,
por fin, a zaragocistas que tenían la misma percepción
que la mía sobre la triste realidad que nos acompañaba.
Anteriormente, escuchar la radio, leer la prensa y ver la
televisión me producía una tristeza absoluta,
pero tristeza debida a mi situación, al borde de
la locura o víctima de algún impulso represivo
que me impedía ver una realidad evidente: que el
Real Zaragoza estaba magníficamente gestionado, que
era el equipo de la primera división con una economía
más saneada, que se llevaba la mejor planificación
deportiva de España y que sólo la mala suerte
y la falta de ayuda de las instituciones públicas
nos impedían dominar el mundo del fútbol mundial.
Y ese era el mensaje de gran parte de los medios de comunicación
zaragozanos, que con alguna honrosa excepción, se
dedicaron a agachar la cerviz al augusto paso del Sr. Soláns.
El
descenso a segunda división modificó algo
la percepción sobre el cielo zaragocista de los periodistas
de nuestra ciudad, a algunos se les apareció el sol
y cambiaron la orientación de sus opiniones, pero
otros seguían mostrando su firmeza en el apoyo a
D. Alfonso, con el propósito de lobotomizar a la
afición e incrustar una idea inequívoca en
sus masas cerebrales: sin Soláns no habría
fútbol en Zaragoza y es el único y el mejor
dirigente para llevar los destinos de nuestro club. Así
pasaron tres temporadas, hasta que ha explotado el polvorín
zaragocista, el prócer se ha cansado de manejar una
entidad en la que nunca ha creído y entonces…
barra libre y a por él.
En
esta ciudad, si en algún lugar se ha realizado un
análisis crítico de la labor de Alfonso Soláns
Soláns ha sido en esta web, procurando hacerlo siempre
de forma correcta y constructiva. Desde nuestra modestia
hemos intentado poner de relieve la realidad de la gestión
del club, que era hurtada al zaragocismo por la mayoría
de los medios de comunicación. Pero además
hemos ofrecido a todos los zaragocistas la oportunidad de
expresar su opinión libremente, tanto en nuestra
sección de artículos como en nuestro foro,
en el cual, tanto los contrarios a Soláns como los
favorables a su gestión han podido debatir sobre
todos los aspectos que rodean a nuestro Real Zaragoza.
Existen
muy buenos periodistas en esta ciudad, honestos e imaginativos,
pero los aficionados hemos echado en falta más riesgo
en su labor, que sus críticas constructivas hubiesen
sido más profundas y menos atentas en mantener el
freno puesto por no molestar a las altas instancias del
club.