|
Al
termino del partido contra el Málaga, la mayoría
de los jugadores se preguntaba: ¿Por qué
no logramos ganar? Pues bien, como aficionado observador,
desde aquí quiero apuntar unas cuantas claves:
1º) No se gana porque, pese a la entrada de Ewerthon
en el once inicial, continúa habiendo un par
de futbolistas sobrantes de inicio: Movilla (a quien
debería suplir como titular un Generelo creativo
y con más llegada de gol) y Cani (que no digo
que sea mal jugador, pero sería más
útil al equipo en las segundas partes, donde
podría volver loco con su calidad técnica
a un rival que ya estuviera desgastado). En mi opinión,
este último debería ser sustituido de
inicio por el desaparecido y, sin embargo, eterna
promesa: Corona. Incluso me atrevería a decir
que tanto Generelo como él, dadas sus cualidades
futbolísticas, podrían intercambiarse
de posición para evitar esfuerzos innecesarios
y poder tener más fuelle en las jugadas de
cara a la portería contraria. Pero, claro,
Corona no cuenta para Víctor Muñoz.
Él sabrá por qué; como también
sabe perfectamente que el joven mediapunta podría
darle otro aire al equipo.
2º) No se gana porque el Real Zaragoza ha perdido
su filosofía de conjunto ofensivo que lleva
la iniciativa (sobre todo en los partidos de casa).
Todos nos hemos dado cuenta de la facilidad con la
que el equipo deja jugar al contrario, cuando debería
luchar más por robar balones, abrir por las
bandas, buscar la solución más fácil
que es tocar en raso y no colgando el esférico
en largo para fallar los pases y desesperar a Diegol.
Y este error es culpa exclusivamente del entrenador,
quien ya no sabe cómo posicionar a los jugadores
(a pesar de ser, paradójicamente, el técnico
más titulado del fútbol nacional).
3º) No se gana porque Víctor Muñoz
ha cumplido su ciclo en el Real Zaragoza, no sólo
por los aspectos tácticos que apuntaba antes,
sino por haber perdido el control del vestuario (la
primera parte en Getafe olió claramente a un
descontento generalizado de la plantilla, a motín
que les llevó a actuar de forma apática,
aunque después se quisiera disimular). En estos
momentos, el Real Zaragoza necesita un entrenador
que transmita confianza y que apueste por el ataque,
dado que defendiendo seguimos igual.
4º) No se gana porque ese técnico laureado
y conocedor del buen fútbol no vendrá
a la Romareda; y no vendrá, no por haberse
comprometido con otro equipo como viene rumoreándose,
ni por cobrar demasiado. No vendrá por tratarse
de Víctor Fernández; un nombre maldito
para Alfonso Solans jr., que un día se atrevió
a decirle a la cara lo que todo el mundo del zaragocismo
piensa: Que es un gestor pésimo que no le llega
a su padre ni a la suela del zapato.
5º) Y, por último, no se gana especialmente
porque lo anterior es un cúmulo de desgracias
provocadas por el propio Solans, quien no ha aprendido
nada tras el vergonzoso descenso a Segunda División.
Y si eso fue aberrante, más lo es que continúe
aferrado al sillón presidencial con todas las
pañoladas que ha tenido que soportar, sin protestar
por los arbitrajes como máximo defensor del
club y sin darles un toque de atención a los
jugadores como hacía su padre; y más
deshonroso es que permita que un entrenador de la
talla de Víctor Fernández siga en el
paro como comentarista del Carrusel Deportivo de la
SER, cuando ha sonado para dirigir al Real Madrid
e incluso a la selección española, sólo
porque no soporta la sinceridad y prefiere que le
den coba.
Éstas son las razones por las que, a mi entender,
el Real Zaragoza sólo ha conseguido ganar un
partido de todos los disputados. Hace falta una reacción
inmediata para no caer en el pozo, teniendo en cuenta
la dificultad de los próximos encuentros y
que se juega eliminatoria de Copa del Rey, donde no
se puede dar la imagen penosa que se ofreció
en Alicante.
¡Haga algo, Sr. Solans, pero ya!
|