|
Hoy
me dispongo a escribir este artículo, cansado
de una crítica detrás de otra que recibe
el 17 de nuestro equipo.
El
brasileño vino como un jugador desequilibrante,
un jugador que ilusionaba, un jugador que estaba llamado
a ser el Gustavo López de la nueva época,
que venía a reemplazar a Galleti y que daba
la impresión de que podía hacerlo con
garantías, en definitiva, el brasileño
vino de crack, algo que yo mismo afirmé dentro
de estos foros.
Pero
claro, que llegara a Zaragoza con la etiqueta de gran
jugador, no quería decir que cada vez que tocara
el balón se fuera de 7 jugadores y creará
una ocasión de gol, mas algunos lo creyeron...
Sus
primeros partidos, en el “torneo” de Shangai,
avivaron todavía más las expectativas,
quizá fue el clima parecido al de su país
el que le hizo jugar como si fuera Garrincha, desbordando
y con una rapidez endiablada o quizá las ganas
que tenía el jugador por demostrar lo que era
capaz de hacer, no lo sé, lo cierto es que
la afición ya tenía un nuevo ídolo
y ya se habían olvidado los fantasmas de las
bajas del verano. Pero, ¡ay amigos!, comenzó
la liga de las estrellas, ésa en la que juegan
Ronaldinho y Robinho, Vicente y Joaquín, Forlán
y Saviola, e incluso Villa y Galleti... y entonces
parece que el mito se desvanecía. Sí,
aparecía en jugadas puntuales con velocidad,
se entendía bien con Savio, realizaba buenos
desmarques, pero no se parecía en nada a aquella
bala blanquilla de la que disfrutábamos mientras
nos tostábamos con el sol veraniego, y claro,
el ídolo ya no lo era tanto.
Y
aquí estamos, en la décima jornada de
liga, o en la undécima, quién sabe,
y parece que Ewerthon no termina de estallar y eso
unido con la 16ª posición en la tabla,
se convierte en los primeros comentarios sobre el
fichaje del brasileño. “Vaya pufo nos
han metido”, escuchaba mientras sufría
con el enésimo empate, esta vez ante el Málaga,
u otra también muy repetida últimamente:
“Éste es Javi Moreno pero en negro”
oía entre risas.
Y
por eso, desde estas líneas, escribo a todos
los zaragocistas con la intención de que den
un chance a Henrique Ewerthon de Souza, como diría
un amigo mío, porque éste es un jugador
como la copa de un pino, desborda como nadie, y además
es un goleador, estoy seguro de que dará tardes
de gloria a la Romareda y sino pregunten por los foros
de cierto equipo alemán de cuyo nombre no quiero
acordarme, dónde ya hablan de un tal Ewerthon,
el incomprendido...
|