¿Quién
pensaba allá por el mes de septiembre, cuando las plantillas
de CAI y Real Zaragoza estaban ya conformadas, la una incluso en
competición y a la otra poco le faltaba, que llegado el mes
de noviembre los entrenadores de ambos clubes iban a estar en la
cuerda floja? ¿quién podía pensar que con la
mejor plantilla de la LEB y con un más que aceptable plantel
de futbolistas se iba a estar en noviembre fuera de los puestos
de play-off y a tan sólo un punto del descenso?
La respuesta a estas cuestiones está en tan sólo una
palabra: N A D I E. El CAI Zaragoza, para afrontar su cuarto asalto
a la ACB, fichaba a un hombre experimentado para la dirección
general del club, una persona que venía de un gran club,
el Real Madrid, una persona que sabía lo que elegía,
y eligió todo menos el entrenador, que ese le venía
impuesto: Alfredito Julbe. El "supuesto" salvador para
algunos logró la permanencia en aquel play-out del primer
año, pero luego con una de las mejores plantillas de la LEB
no fue capaz de meterse entre los cuatro primeros y tener en los
play-off el factor cancha a favor, conclusión, el equipo
perdió la mejor oportunidad de ascender a la ACB, y por último
el año pasado, se volvió a hacer la risa a no ascender
y en este caso, escudándose en que vino para sustituir a
Quintana con la temporada ya empezada y con unos jugadores que no
había elegido él. Y ahora, ¿qué es lo
que ha ocurrido? Que el equipo no juega un pimiento, la grada está
ya harta y lo que no se hizo para el verano, se va a tener que hacer
ahora, echar a Julbe y fichar un entrenador nuevo. Un entrenador,
que según parece será Pablo Laso, ex-base y según
los entendidos, uno de esos jugadores que les gustaba llevar la
manija del equipo, cuan director la batuta en un concierto.
Pero el caso del Real Zaragoza no es mucho mejor. Para el verano,
mientras Víctor esperaba respuesta de los banquillos de La
Coruña y de Sevilla, aquí sólo se tenía
una cosa clara, que Víctor Muñoz iba a ser el entrenador
del Zaragoza para la temporada 2005-06. Bueno, y que Villa se iba
a traspasar al Valencia por 2000 kilos de las antiguas pesetas que
se iban a utilizar en reforzar a la plantilla. Se hacían
fichajes, algunos de especial relumbrón, como es el caso
de Ewerthon o del guardameta César. Se hacía un periplo
por tierras chinas y griegas en el que lo que menos reinó
fue la preparación física, algo que ahora les está
pasando factura.
Comenzó la liga, y se hizo, eso sí, un arranque digno,
yo diría que incluso bastante bueno, aunque cosechando únicamente
empates y sólo una victoria, curiosamente ante el vigente
lider de la clasificación, Osasuna. Pero tras la buena imagen
dada en el Nou Camp, vino el parón por la selección
y con él comenzó lo que prácticamente nadie
se podía haber figurado, mala imagen, mal juego, y resultados
malos ante rivales teóricamente asequibles. Situación
actual, a un punto del descenso y con una crisis de juego y resultados
que no apunta a nada bueno. Y entonces te paras a pensar, a hacer
cábalas y a unir piezas, somo si de un rompecabezas se tratase.
Y empiezas hablando del equipo: "cuando se sustituyó
a Villa no se hizo por un delantero contrastado sino por un delantero,
que sin ser malo, es de inferior calidad al asturiano", "que
si además juega más sólo que la una",
"que si Óscar es un vago", ""que si a
Cani le sobra siempre un regate", que si Movilla no da un pase
a derechas", "que si falta actitud"... vamos que
todo lo que empieza en "que si..." acaba en "la jodimos"
Y realmente lo que ocurre es que la falta de preparación
física de la que hablábamos antes está empezando
a hacer mella en los futbolistas, y ésta se refleja en una
falta de intensidad preocupante, que unida a una falta de recursos
desde el banquillo, desde la dirección técnica, hacen
casi imprescindible un revulsivo, que siempre llega en forma de
cambio de entrenador. Muchos son los técnicos que ahora se
encuentran libres, y muy altas las fichas de algunos, así
que a nadie le extrañe que este cambio de técnico
o bien no se produzca o bien se produzca tarde, como siempre. A
nadie nos gusta ver como alguien "de la casa" cae, pero
prácticamente es la única solución en un Zaragoza,
que salvo sorpresa, si no le gana al euro-Villarreal caerá
en puestos de descenso a segunda división.
Así pues, hecho un paralelismo entre los dos equipos que
son seguidos por más gente en nuestra comunidad, la única
solución que los pueda salvar de la situación de deriva
en la que se encuentran, es un cambio en el timón de la nave.
En el CAI, ya parece que lo tienen elegido tanto el sustituto como
el momento, pero en el Zaragoza, veremos a ver cuánto tiempo
tenemos que esperar a una solución definitiva desde el consejo
de administración. Pero, como rezaba el nombre de aquel televisivo
programa presentado por Constantino Romero, "el tiempo es oro".
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