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Quiero
empezar este artículo dándole las gracias
a mi novia. Ella es la verdadera protagonista y causante
de esta historia.
Soy un seguidor zaragocista valenciano de veintiún
años. El pasado Sábado salí con
mi novia a cenar, algo perfectamente normal. Pero
el hecho insólito, que consiguió que
me diera un vuelco el corazón fueron las siguientes
palabras:
-"Mañana tendremos que madrugar porque
salimos a las 6 de la mañana a Zaragoza, quiero
invitarte al partido de fútbol"
Es de las cosas más emocionantes que se pueden
oír de la boca de una mujer, os lo aseguro.
En mis más de once años como zaragocista,
sólo había acudido en dos ocasiones
a La Romareda, una victoria 1-0 frente al Athletic,
gol de Poyet, y una dolorosa derrota por 0-3 frente
el Español, dolorosa por el resultado y por
las 4 horas de coche que me esperaban.
Así que al día siguiente madrugamos
y provistos de un GPS prestado por un amigo, unas
bufandas (del Zaragoza, por supuesto) que yo me había
encargado de coger con la intención de que
ella también se pusiera una, la cámara
de fotos y poco más emprendimos nuestro viaje.
Es una lástima los largos trozos de carretera
que existen entre ambas ciudades, espero que más
adelante, como ingeniero de caminos (de momento aun
en tercer curso) me den la oportunidad de mejorarlo...
Una vez en la ciudad, visitamos lo que nuestro reducido
tiempo nos permitió. Quiero destacar la amabilidad
de las chicas de la oficina de turismo de la plaza
del Pilar. Paseo de la Independencia, calle Alfonso,
plaza y Basílica del Pilar, y la maravillosa
vista desde el puente de piedra. Tras comprar unos
"regalicos" nos dirigimos al estadio para
comer por aquella zona. Nunca nos olvidaremos cuando
a la hora de pagar, el camarero nos soltó eso
de "Gracias maña", con vuestro peculiar
acento.
Pues bien, yo ya estaba nervioso perdido, así
que a las 16:10 ya estábamos dentro del estadio,
yo lo siento por ella, pero necesitaba empaparme de
ese ambiente, de MI estadio, en el que sólo
en contadas ocasiones tengo la oportunidad de entrar.
Tiré fotos hasta cansarme: del estadio vacío,
de los jugadores saltando a calentar, del calentamiento,
del estadio llenándose y alguna durante el
transcurso del partido.
Una vez empezado, me sentía como un niño,
no podía parar de darle las gracias a mi maravillosa
chica. Ella, algo inesperado por mí, mostró
bastante interés. Nunca le ha gustado el fútbol,
pero claro, nunca había estado dentro de un
estadio. Al principio, lo que más le maravillaba
era que los del colectivo1932 no dejaban de cantar,
ella preguntaba: "¿Van a seguir así
todo el partido?". Creo que eso fue lo que más
le fascinó del fútbol. Yo estaba feliz,
porque estaba en La Romareda (para mi era todo un
acontecimiento, tenedlo en cuenta) y porque mi novia
me hacía preguntas sobre el juego: "ahora
por que pitáis?; Ese jugador por qué
protesta?..."
El 0-0 se estaba alargando mucho, y ya deseaba que
marcaran algún gol, aunque el resultado tuviera
que ser 1-1 o incluso derrota pero con goles. Me explicaré,
en ocasiones acudo a Mestalla con un amigo, y me muero
de envidia cuando marca el valencia y 50000 personas
se levantan de golpe y aplauden, es de lo más
emocionante del mundo. Yo a lo más que llego
es a saltar solito, en mi habitación. Así
que cuando marcó Ewerthon se cumplió
uno de mis sueños. Para muchos fue un gol más,
para mi desde Valencia lo hubiera sido, pero este
Domingo, fue uno de los más felices de mi vida.
Hasta mi novia me ha tenido que confesar que estaba
impresionada y disfrutó mucho cuando marcamos
el gol, y es que no es lo mismo el fútbol en
la tele que en directo. Ya me ha dicho que ella fútbol
en la tele pasa, pero que si consigo entradas, que
me acompaña cuando quiera.
Bueno, solo quería compartir mi alegría
con vosotros. Gracias si habéis leído
hasta el final. Un fuerte abrazo.
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