Por Antonio
Hola
amigos. Soy un zaragozano afincado en Altea(Alicante)
y seguidor congénito del Real Zaragoza; unas
veces en La Romareda y las más por la tele.
Leo asiduamente esta página, con la que estoy
de acuerdo cuando de celebrar las victorias se trata,
pero no tanto con el excesivo desánimo que
se genera cuando se pierde.
En
mi opinión la temporada podría y debería
haber sido mejor, pero no ha sido tan mala. Hemos
tenido momentos de gloria memorables: El 6-1 al Madrid,
la eliminación del Barsa. Que luego perdimos
la Final... pues qué le vamos a hacer, perder
forma parte del juego, y los demás no son mancos.
Para muchos zaragocistas, yo incluido, una buena tunda
a un equipo de postín, por ejemplo, el Madrid,
vale tanto como un trofeo de Copa del Rey. Lo que
no significa despreciar el trofeo.
Si uno se olvida de que perder también existe,
es cuando vienen las crisis, los nervios y por último
el batacazo. Se le podría preguntar al Madrid
galáctico qué ocurre cuando uno olvida
que perder es una de las posibilidades del juego.
La frustración de un delirio de grandeza acarrea
crispación, amotinamiento, búsqueda
de culpables, fractura de la unidad del colectivo...
y finalmente el batacazo y el ridículo. Pregúntenle
a Florentino y Cía.
No
obstante no soy conformista; para mi equipo y la afición
y mi ciudad lo quiero todo. Pero es muy difícil
conseguir todo de golpe. Lo primero, aprender a valorar
lo que se tiene, y con esa base, desarrollar un proyecto
a medio y largo plazo. Y creo que es lo que pretende
Víctor: piano piano se va lontano, con trabajo
y humildad propios de nuestra región.
La
plantilla, que es mejorable, no es tan mala. Con un
lateral izquierdo potable y al menos un defensa que
proteja la portería de la propia defensa y
hasta del portero, para evitar los goles de regalo
en el último suspiro del encuentro, la defensa
va apañada.
El centro del campo está bien, incluido Celades,
que me parece uno de los mejores fichajes de los últimos
tiempos, sólo que no tiene un juego deslumbrante.
Pero le da el "tempo" al equipo y solidez
a la defensa. Además creo que es la línea
que más proyección tiene.
Y
todos los equipos tienen que cubrir la retaguardia.
El Zaragoza de hoy en día tiene que basar sus
victorias en una defensa sólida. No puede salir
como el Barsa desde el primer minuto al ataque, por
que no puede ni sabe. ¡Queremos fútbol
de ataque! se oye por doquier. Pues miren lo que nos
pasó el día de la Final. Ala, allí
van los gallitos, los favoritos, a arrollar con un
fútbol sin complejos. Así nos fue.
Yo prefiero un poco a la italiana. A lo somarda, sin
hacer mucho ruido y luego a la que se descuiden...
tunda, tunda. Tres ataques, dos goles.
Es una constante que se repite en el fútbol
moderno: El que juega descaradamente al ataque tiene
muchas posibilidades de perder. Y de eso el Zaragoza,
como otros, es un claro ejemplo. La mayoría
de los equipos que no son de superlujo consiguen más
puntos fuera que en casa, porque en casa se deben
al público que reclama el llamado fútbol
espectáculo, descuidan la defensa y encajan
en los contraataques de la segunda parte. Y la culpa?
De Oscar (esto es broma). Pero creo que ese chico
algún día será un gran jugador,
si no se desmoraliza ni se sube a la parra y quiere
ganar él sólo a base de filigranas.
Lo mismo vale para Cani.
No he acabado de entender el dilema de moda: Oscar
vs. Sabio. Los dos valen. Y si he de optar, me quedo
con el primero que es más joven y aún
no parece maliciado. Movilla fuera, si no entiende
que tiene los mismos derechos y obligaciones que el
resto de sus compañeros. Lo mismo para el resto
de jugadores. Las preferencias de Álvaro expresadas
después de perder la final son oportunistas
y a mí me dan que pensar.
Y de la delantera, aprovechar algo más a Sergio
García, pero sin echarle a él toda la
responsabilidad, de igual manera que hay que ir confiando
en la cantera y en los jugadores noveles: sin pausa
pero sin prisa. En serio creo que hay un equipo con
futuro. El ciclo se acabó al principio de temporada
cuando el juego previsible de Savio y Movilla nos
situaron en el fondo de la clasificación. Víctor
demostró que tenía una alternativa,
sacó a los jóvenes y a los reservas
y durante unas semanas fuimos uno de los mejores equipos.
Claro, Savio y Movilla se mosquearon. Normal.
Hay
que dejarles trabajar sin agobiar apoyados con algún
fichaje de calidad (no de postín), apoyando
a la cantera. Y mantener al entrenador que es el que
pasito a pasito ha ido confeccionando el equipo que
este año nos ha hecho soñar al menos
unos días. ¿Creen sinceramente que hay
muchos entrenadores por el mundo, bien preparados
y que quieran más al Real Zaragoza que el que
ahora tenemos?
Fdo.
Antonio Simón
PD.
Juro que no soy familiar de Victor, ni he recibido
soborno alguno de su parte, ni nada. He expresado
mi sincera opinión.