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23
de Agostode 2006
Por # MaDu #
Y
aquí estamos, a escasos días de que
dé comienzo la temporada más ilusionante
de cuantas el Zaragoza ha disputado en toda su historia.
Y digo la más ilusionante porque en nuestros
gloriosos 75 años de historia no hemos tenido
una plantilla del nivel de la de este año.
Algunos
diréis el típico “Qué poco
sabes del Zaragoza” o el también muy
escuchado “Cómo se nota que tienes 16
años” ; y yo creeré que os equivocáis,
porque es cierto que existieron los magníficos
con esa delantera temible, o los zaraguayos con Arrúa
y Diarte a la cabeza, o los héroes de París
cuya alineación todos sabemos de carrerilla,
o incluso los alifantes, aquellos que nos hicieron
tocar el cielo por primera vez; pero nunca, jamás,
el león ha lucido orgulloso en el pecho de
jugadores de talla mundial, antes de triunfar en el
Real Zaragoza, como Pablo Aimar, Andrés D´Alessandro,
Gabriel Milito o Henrique Ewerthon. Y todos ellos
juntos, en una misma temporada, dispuestos a hacernos
disfrutar como en los mejores tiempos.
Antes, en las famosas guías deportivas de principios
de temporada aparecíamos en el pelotón
de clubes que luchaban por hacerse un hueco en las
competiciones europeas, y cuál es mi sorpresa
que leo las de este año y aparecemos detrás
de los dos grandes, o en el peor de los casos nos
nombran junto a Atlético y Valencia, y eso,
digo yo, que algo significará. Incluso en los
telediarios de Antena 3 (¿o quizás deba
decir Real Madrid TV?) nos muestran anécdotas
del entrenamiento maño del día, y créanme,
tratándose de quien se trata, si que tiene
mérito.
Pero
si hasta suenan todavía los nombres de Saviola
y P. García como posibles refuerzos, gente
que hace un par de años nos quitaría
el sueño, y nadie habla de ellos, ni se crean
hilos de decenas de páginas. En fin, que este
año, SÍ.
Cierto es que todavía no hemos hecho nada,
y no pretendo que la euforia nos abrume como ya ocurriera
en cierto lugar de Madrid, de cuyo nombre no quiero
acordarme, pero es que si este año no es en
el que los estadios rivales tiemblen cuando vean R.
Zaragoza en el marcador, no lo será nunca.
Así que dejemos a parte subidas en los precios
de los abonos, y construcciones o no del nuevo estadio,
y renovemos nuestras ilusiones para disfrutar del
mejor Zaragoza de la historia, porque estoy seguro
de que lo vamos a hacer. Que comience el espectáculo.
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