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14
de Noviembre de 2006
Por Olguika
Domingo
12 de octubre de 2006. Había llegado el día,
el momento que muchas personas habían estado
esperando durante casi un año había
llegado. La cita era a las 21:00h en territorio enemigo,
en Camp Barça. Esa noche se enfrentaban el
F.C Barcelona, que según dicen es el mejor
equipo del mundo, y el Real Zaragoza. Todo hacia presagiar
que esa noche los espectadores iban a poder disfrutar
del buen fútbol que caracteriza a dos de los
mejores equipos de la liga española.
Los primeros minutos de juego fueron claramente de
dominio azulgrana, el equipo visitante apenas tocó
el balón. Pero en el minuto 15 Gaby Milito
lo volvió a hacer, volvió a repetir
su hazaña. Un corner botado por D'Alessandro
fue magistralmente rematado por El Mariscal que ya
sabía lo que era marcar en el Camp Nou. Sin
embargo, la alegría duró poco tiempo.
Otro corner, esta vez a favor del Barça, fue
rematado por Ronaldinho y puso el empate en el marcador.
Con ese resultado y con la sensación de haber
disfrutado de buen fútbol por parte de los
dos equipos se llegó al descanso.
Nadie podía imaginarse lo que pasaría
en la segunda parte. El línier Rafa Guerrero
quiso ser el protagonista. Sí, ese linier que
hace 10 años y de nuevo frente al Real Zaragoza
hizo popular el "Rafa no me jodas, ha sido el
6 penalti y expulsión". Esta vez el escenario
era distinto pero le dio igual, él quería
ser la estrella del partido. Con esta intención
interpretó una agresión del azulgrana
Motta a Diego Milito y así se lo comunicó
al árbitro, Iturralde González, muy
conocido, y no por sus buenas decisiones, por la afición
zaragocista. El colegiado aludió no haber visto
nada, normal llevaba haciéndolo durante todo
el partido a favor del quipo local. Sin embargo decidió
expulsar a Motta y ahí empezó el lamentable
espectáculo. Todo el conjunto barcelonista
encabezado por su entrenador, muy nervioso últimamente,
se lanzó contra el linier y el árbitro
que inexplicablemente no creyó demasiado como
para amonestar a ninguno de ellos, pese a su constante
acorralamiento y persecución. Ese fue el comienzo
del fin para el Real Zaragoza en el Camp Nou.
A falta de escasos 10 minutos para el final del encuentro
Iturralde se inventó una falta, tal vez "acojonado"
por la afición barcelonista y por la presión
de un equipo grande, al borde del área zaragocista.
Ronaldinhio con un espectacular lanzamiento puso el
2-1 en el marcador. Minutos más tarde de nuevo
otra falta. Esta vez Ronaldinho no acertó a
encajarla en la portería rival pero si lo hizo
Saviola aunque en fuera de juego. Esta es una regla
considerada ilegal por el reglamento futbolístico
pero que al árbitro parece, casualmente, que
se le olvidó en esos momentos. Este gol, aunque
ilegal, supuso el definitivo 3-1 en el marcador. Nuevamente
el Barcelona, beneficiándose de otro numerito,
se llevó los tres puntos.
Pero ¡qué más da inventarse una
falta!, ¡qué más da que Saviola
estuviese en fuera de juego!. A Iturralde González
le dio igual jugar con el corazón, con la ilusión
y con el orgullo de miles de zaragocistas y de un
equipo que llegaba a Barcelona dispuesto a demostrar
lo que vale.
El Real Zaragoza no se llevó los tres puntos
del Camp Nou ni se alzó con el liderato pero
dio la cara en todo momentó. Dejó claro
y demostró a todo el mundo que es un equipo
que sabe, que juega bien al fútbol y que cualquiera
va a tener que pelear y mucho si quiere ganarle.
El Real Zaragoza, pese a la derrtota frente al barça,
sigue en puestos de champions. La ciudad mañica
sigue oliendo a Europa y, si le dejan, así
será durante toda la temporada.
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