|
16
de Noviembre de 2006
Por Falçao
Creo
que si los seguidores zaragocistas nos sinceramos,
ninguno pensábamos que a estas alturas de la
Liga estuviéramos en Zona Champions, habiendo
tenido serias y fundadas opciones de estar líderes.
Ni siquiera, cuando veníamos de ganar en Anoeta
y el calendario se ponía complicado hubiéramos
apostado demasiado a que íbamos a sacar 9 puntos,
mereciendo alguno más. Aún recuerdo
un hilo del foro Actualidad
en que muchos pronosticaban que la Real Sociedad lograría
su primer triunfo frente a los nuestros.
El equipo ha madurado mucho antes de lo previsto,
y cuando no llevamos ni un tercio de la Liga empieza
a tomar cuerpo, a alcanzar los términos de
probable, que Victor vuelva a construir un equipo
de la entidad del que ganó la Recopa. Reivindico
el derecho de los aficionados a ilusionarnos, a poder
pasar la semana deseando que llegue el partido del
domingo sin demasiado temor a que un recién
ascendido nos empate en La Romareda, a que el equipo
cuyo campo visitamos se adelante en el marcador y
remontar sea tarea utópica, a que cuando llega
un grande en La Romareda nos conformemos con el empate.
Soy de los que en su día defendieron a Victor
Muñoz, y no puedo olvidar muchos momentos estupendos
en Copa, UEFA y Liga, pero no comparto la opinión
de que las cosas han cambiado poco: un ligero repaso
al devenir del Zaragoza en la Liga confirma que la
mano de Victor Fernández se nota y mucho, aún
contando con más de una equivocación.
El equipo es ambicioso, hay dos laterales como Dios
manda, los canteranos no están de adorno y
la media supera los dos goles a favor por partido.
Hay muchas razones para confiar en el equipo; teníamos
dudas en la defensa y cada domingo se despejan más:
Diogo ha pasado de ser una incógnita a convertirse
en un jugador cuyos límites aún no conocemos,
Sergio nos ha sorprendido desde el primer día,
y además ha pasado la reválida que se
reclamaba ante los grandes, Gabi Milito ha recuperado
esos galones de mariscal que llevaba tiempo olvidados,
mientras Juanfran, que parecía el más
lento en despegar, ha mejorado muchísimo en
los últimos partidos. Hasta César, demasiado
irregular, ha elevado el tono, a pesar de los fallos
del domingo.
Tenemos uno de los mejores lotes de delanteros de
la Liga, con uno de los pichichis del campeonato y
un Sergio García que puede ser figura del fútbol.
D Alessandro hace diabluras y respecto a Aimar, nos
preocupa su estado físico, pero cuando juega
el equipo nota que hay alguien diferente, superior.
Zapater juega al escondite con Luis Aragonés
y el resto completa una plantilla de nivel alto.
Pero, curiosamente, aun no hemos ganado nada, queda
mucha Liga y nadie nos asegura el éxito, porque
éste es fruto de la constancia, del esfuerzo,
de sobreponerse a las adversidades. Estamos empezando
el camino y me preocupan muchas cosas: unas son eventos
que no podemos controlar (lesiones, mala suerte, sanciones...),
pero al mister y a los jugadores si hay que exigirles
la concentración, el esfuerzo y la ilusión
que los aficionados ponemos cada domingo, cada día
que abrimos las páginas deportivas del periódico,
que entramos en el foro para opinar, animar o desahogarnos.
Queda mucho por hacer, y queremos estar así
de contentos hasta junio. |