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20
de Noviembre de 2006
Por Olguika
Sí,
señores el Real Zaragoza lo ha vuelto a hacer.
El domingo 19 de noviembre era el día de olvidar
los lamentosos incidentes ocurridos la semana anterior
en el camp nou. Se enfrentaban en la Romareda el Real
Zaragoza y el Nastic de Tarragona que llegaba a la
capital aragonesa con miles de aficionados. El equipo
local, con varias bajas importantes, tenía
la obligación de hacernos olvidar a todos que
habían perdido o mejor dicho, que le habían
robado 3 puntos el domingo pasado contra el Barça.
En el túnel de vestuarios, y de eso fui testigo,
se palpaba la ansiedad y las ganas que tenían
los jugadores de salir al campo a demostrar porque
están en puestos de champions. Diego milito
con su peculiar forma de animar el cotarro dio ánimos
a todos sus compañeros.
Para el que sin duda iba a ser una tarde especial
era para David Generelo. El jugador, que ahora recae
en las filas del Nastic, volvía a la que había
sido su casa durante años. Volvía a
reencontrarse con sus compañeros, con su afición
y con su estadio pero esta vez desde el otro lado,
desde el equipo rival.
Tras una primera parte aburrida, aunque con oportunidades
para los dos equipos, se llegó al descanso
con un 0-0 en el marcador. El público pedía
más y los jugadores lo sabían. Sergio
García que salió en sustitución
de Ewerthon lesionado cambió la dinámica
de juego y dio mayor rapidez y fluidez al equipo local.
De este modo, el catalán habilitó a
Pablo Aimar que con un potente disparo batió
la meta del portero del Nastic.
La Romareda enloqueció con el gol del argentino
y animó a su equipo para que subiese al ataque.
Así, de otra gran jugada salida esta vez de
los pies de Diego Milito llegó el segundo gol
de la tarde marcado por Óscar y minutos más
tarde el tercero obra de Piqué. El partido
concluyó con un 3-0 a favor del equipo local
frente a un Nastic que dio la cara en todo momento
y que contó con varias oportunidades de marcar.
Los jugadores del Real Zaragoza habían devuelto
la ilusión a sus aficionados y habían
vuelto a convertir un domingo en un día de
fiesta. ¡Ánimo Zaragoza!
PD: Aimar que bueno que viniste. |