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12
de Diciembre de 2006
Por Olguika
El
pasado domingo el Real Zaragoza nos devolvió
la ilusión. El equipo viajaba a Santander con
el único propósito de devolver la ilusión
a sus aficionados, y a ellos mismos, consiguiendo
los 3 puntos que le colocasen de nuevo en puestos
de Champions. A este partido volvía también
el "asesino" de la liga, la persona más
criticada, injustamente en mi opinión, por
toda la prensa española.
El equipo salió dormido y le sorprendió
la prensión que le realizó el Racing.
Hay que tener en cuenta que el equipo local contaba
con las importantísimas bajas de sus dos artilleros
Zigic y Munitis. Tras una primera parte para olvidar,
más aburrida imposible, se llegó con
tablas al descanso.
El segundo tiempo empezó casi idéntico
al primero pero con un Racing que empezaba a dar síntomas
de cansancio. Esto lo aprovechó el Real Zaragoza,
que con una gran jugada de Aimar y un tiro del imparable
Milito se adelantó en el Marcador.
Posteriormente entró al terreno de juego mi
Lafi, Angel Lafita, en sustitución de Sergio
García. El canterano dio mayor fluidez y rapidez
al partido y con una de sus jugadas tras un genial
pase de Ponzio consiguió el segundo tanto para
el equipo maño. Como lloró el niño
besándose el escudo que tanto ama, por fin
logró callar muchas bocas y demostró
que él también es un jugador de primera.
Y bueno, ya para redondear su gran tarde provocó
un penalti, a favor de su equipo. Penalti que Diego
Milito se permitió el lujo de fallar, seguramente
para dar emoción a la liga por el Pichichi.
Así acabó el partido, con un 0-2 que
devuelve al equipo a la cuarta posición, en
puestos de Champions, y lo más importante ha
devuelto la confianza plena y la ilusión a
sus aficionados, aunque tengo que decir que yo nunca
la perdí.
PD: Aimar que bueno que viniste, Lafita eres mi ángel
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