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por
Goal |
En el año 1940, el 22 de diciembre, se conmemoró
en Zaragoza el Centenario de la Venida de la Virgen
en carne mortal a la ribera del Ebro, dejándonos
el testigo de su Columna Santa que ha hecho de la
Virgen del Pilar la devoción Mariana más
grande del mundo.
En
aquel año, en el mes de octubre, en un partido
jugado por el Zaragoza contra el Bilbao (2-2), en
el campo de Torrero, un despeje de Uriarte, buen defensa
del club local, y luego eminente químico, agarró
tal zapatazo que, desde la línea de defensas
zaragozana, marcó gol directo en la portería
forastera.
Lo
menos setenta metros voló el balón para
terminar en las redes del asombrado portero Echevarría...
y de todos los jugadores... y de todo el público.
Fue muy comentado en todos los ambientes deportivos
y mereció por su singularidad, su espectacular
belleza y por la fecha en que tuvo lugar, que se llamara
con cierto énfasis, y con la complacencia de
todos: «El gol del Centenario».
