Cádiz CF 3 – 3 Real Zaragoza | Crónica

Cádiz CF 3 – 3 Real Zaragoza | Crónica

El sur no existe

Para el ZGZ el sur no existe. O por lo menos no le muestra su cara amable y vital, pues cada vez que cruza Despeñaperros efectivamente un parte de su alma cae despeñada por los riscos del infortunio. Ayer, otra vez, volvió a dejarse algo de vida a orillas del mar a causa de su flaccidez moral y su delgadez futbolística. Después de encontrarse consigo mismo con dos magníficos goles del nuevo valor del equipo blanquillo, Pep Biel, no supo, no pudo sostener el cielo que estuvo a punto de conquistar.

Podría decirse que lograr un empate ante uno de los equipos aspirantes al ascenso es un logro de gran magnitud, pero el fútbol es un deporte tramposo. Esto es así porque ayer el partido estuvo tan de la mano aragonesa que justamente se puede decir que se perdieron dos puntos. Este es el hecho. Por qué sucedió es harina de otro costal.

El choque tuvo unos primeros minutos frenéticos, de galope tendido y riendas sueltas. Tanto el Zaragoza como el Cádiz encontraron vías limpias hacia la portería contraria, favorecidos ambos equipos por una débil sujeción en el centro del campo y un enorme acierto a la hora de lanzar líneas verticales. Y de los dos equipos fue el de Víctor el que se acercó con más osadía al área rival. Lo hizo Álvaro en el minuto 6, encarando al portero con gesto de cuchillo afilado, pero su disparo lo neutralizó Sergio Sánchez en la línea de gol. Pero ya la segunda la convirtió Pep Biel tras un suave pase de Igbekeme. La ejecución fue límpida, con un toque sutil de esos que aún les duelen más a los porteros.

El Cádiz también lo había intentado, pero de este intercambio de golpes salió claramente vencedor el Zaragoza. ¿Tuvo algo que ver en el desarrollo del partido la disposición táctica de Víctor con cinco defensas y un tejido interior más conectado? Posiblemente. Es cierto que con esta propuesta tanto Pombo, como Igbekeme y, sobre todo, Pep Biel se encontraron mucho más cómodos, pues con la confianza de unas espaldas más robustas sus salidas hacían más daño y sus movimientos encontraban rutas naturales. Además, el Cádiz no hallaba su libreto ni era capaz de interpretar el guión que durante la semana les había proporcionado su entrenador.

La gran preocupación de la defensa zaragocista era Machís, buen jugador, eléctrico y chispeante que generaba situaciones de uno contra uno de difícil gestión para demás y Verdasca. Lo demás, poco inquietante. El Z sujetó bien los tiempos y los espacios, generando un entorno confortable en el que disfrutó contragolpeando y rompiéndole la noche al Cádiz. De ello se encargaron los tres maquinistas, tratando de proveer de balones a Álvaro, que hizo un trabajo oscuro pero muy útil.

El Zaragoza mantuvo el control del choque. Pombo chutó muy cerca del arco amarillo y en el 34 Eguaras enganchó un disparo seco y crujiente que detuvo con oficio Cifuentes en una estupenda estirada. Había mucho partido a favor por delante, había mucho horizonte que abarcar. Y la prueba de todo ello fue la excelente jugada que protagonizaron Nieto y Pep Biel. El zaragozano se aproximó al balcón del área y le regaló un balón de diamante a Pep Biel. El mallorquín, con una calma propia de un jugador veterano, dribló al portero cadista y alojó con un gesto técnico perfecto el balón en sus redes. Era el 0-2 que nos invitaba a frotarnos los ojos y pellizcarnos el escudo para creernos lo que estábamos viendo.

El partido estaba muy bien enfocado. Y todo hacía pensar que llegaríamos al descanso con ese muy favorable resultado, animados no solo por el resultado sino porque incluso Pombo estuvo a punto de acarició el tercer gol con otro disparo ajustado que rozó el poste derecho. Sin embargo, ya hemos dicho en más de una ocasión que el fútbol es un deporte caprichoso e inestable y el lunes volvió a demostrar que esa es una de las pocas verdades que pocos podemos refutar. Corría el minuto 44 cuando Machís recogió el balón, se aproximó al área de Cristian, mareó a todos sus rivales con varios quiebros y lanzó un misil de imposible gestión por el rosarino. El 1-2 no reflejaba lo sucedido en el campo, pero con eso nos quedamos.

En el descanso los dos entrenadores debieron hablar mucho. El andaluz para reactivar a sus chicos y recordarles que tenían la promoción como obligación; el aragonés, para reiniciar los ánimos de los suyos, algo tocados por el inesperado gol en contra. A la vuelta al campo, el match anunciaba ímpetu amarillo y contención blanquilla. Sin embargo, en el minuto 2 Nieto cabeceó extraordinariamente una buena rosca de Igbekeme logrando el 1-3. Magnífica noticia, sobre todo si se considera que el equipo local tenía una ardua tarea por delante y los de Víctor lo estaba haciendo casi todo muy bien.

El partido entraba en una nueva fase y casi todas las cartas pintaban a favor del Zaragoza. Con todo y eso, si alguien  pensaba que el Cádiz había tirado la toalla al verde ring del Carranza estaba muy equivocado. En el minuto 57 logró un gol que, afortunadamente, fue anulado por falta previa, pero fue una señal de que todo podía pasar. Y sucedió. Cuatro minutos después el recién incorporado Aketxe ejecutó con suave sabiduría una falta al borde del área, logrando un gran gol.

Quedaban treinta minutos. Mucho, muchísimo tiempo. Y un nuevo espíritu impregnaba el ánimo de los jugadores de la bahía. El Zaragoza fue perdiendo fuelle y aunque Víctor trató de equilibrar las fuerzas poniendo a Soro y Ros, era muy evidente que la balanza se inclinaba hacia los dueños del campo. Y del balón. El juego pasaba por las botas del Cádiz y al equipo zaragozano solo le quedaba cerrarse en su campo y rechazar todos los ataques. Como podía, a base de faltas, de arrojo y de rasmia, fue capaz de soportar todos los embates, provocando cierta desazón en sus oponentes. El partido fue muriendo y las aguas volvieron a su caude. Al borde del 90 casi nadie pensaba que Cristian tuviese que sufrir, pues el juego atacante de los locales fue perdiendo gas.

Se llegó así al tramo muy final de la batalla. Poco más quedaba por disputar e incluso Eguaras dispuso de una buena ocasión para lograr un nuevo gol, pero su chut salió alto por poco. Y lo que no tenía que ocurrir pero podía suceder, fue. Un balón lateral llegó al área zaragocista. A su disputa acudieron Álex y Vallejo. En el encontronazo, el defensa alicantino derribó al delantero del Cádiz y el árbitro no lo dudó ni un instante. Penalti. Álex Fernández fue el encargado tirar la pena máxima. Desafortunadamente, en esta ocasión Cristian no pudo evitar el mal mayor. Gol y empate cuando el equipo ya estaba a punto de llegar a la orilla.

Este es el relato de la última batalla librada por los jugadores blanquillos, esos que son capaces de escribir párrafos límpidos y brillantes. Los mismos que también saben descubrir su bisoñez cuando se trata de enfrentarse a guerreros curtidos que muestran sus cicatrices como trofeos. Eso es algo que solo se aprende a base de lamer la suciedad de tantas heridas inesperadas. Ahora es el tiempo de limpiar los escudos.

Ficha técnica

Cádiz CF:
Cifuentes; Carmona (Salvi,60), Sergio Sánchez, Kecojevic, Matos (Aketxe, 60); Ramos, Álex Fernández; Machís, Vallejo, Jairo; y Lekic (Rennella).

Real Zaragoza:
Cristian Álvarez; Delmás, Verdasca, Guitián, Álex Muñoz, Nieto; Eguaras, Igbekeme, P.Biel (Soro, 73); Pombo (Javi Ros, 67) y Álvaro Vázquez (Linares, 91).

Goles:
0-1, min.16: P. Biel. 0-2, min. 37: P. Biel. 1-2, min. 45: Machís. 1-3, min. 47: Nieto. 2-3, min. 61: Aketxe. 3-3, min. 90: Álex Fernández, de penalti.

Árbitro:
Díaz de Mera Escuderos (Comité Castellano-Manchego). Amonestó a Álex Muñoz (11), Sergio Sánchez (52), Guitián (59), P. Biel (62), Renella (64), Verdasca (69), Igbekeme (71), Delmás (74) y Álvaro Vázquez (91).

Incidencias:
Partido de la 33ª jornada de LaLiga 123 disputado en el Ramón de Carranza ante unos 12.000 espectadores.

Puntuaciones

Cristian: 3. Poco pudo hacer en los goles. Lo demás lo solventó correctamente.
Delmás: 3. Le tocoó bailar com el mejor. Salvó la cara.
Guitián: 4. Buen trabajo en general y muy bien en el corte.
Verdasca: 2. Tuvo mucha responsabilidad en el primer gol. Irregular.
Álex: 2. El penalti, innecesario, le resta credibilidad. Discreto.
Nieto: 4. Muy bien en defensa. Magnífico en ataque. Y goleó.
Eguaras: 2. Desaparecido en algunos momentos, tuvo destellos.
Igbekeme: 4. Con terreno por delante es determinante. Su posición le favoreció.
Pep Biel: 4. El mejor. Deslumbró con el balón, iluminó sin él. Doble goleador.
Pombo: 3. Mejoró partidos anteriores. se le notó cómodo en el campo.
Álvaro: 3. Trabajo oscuro pero necesario. Arrastró a los defensas y abrió espacios.
Soro: 2. Participó poco. No influyó en el juego.
Ros: 2. Poco consistente. Su juego no aportó solidez.
Linares: S.C.

por arrúa 10 (Real Zaragoza, Aire Azul)
@japbello

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