Real Zaragoza 1 – 1 CD Tenerife | Crónica

Real Zaragoza 1 – 1 CD Tenerife | Crónica

Idiakez, peine sin viento

Cuando la cabeza de Acosta golpeó con fiereza el balón que volaba hacia el área zaragocista, estoy seguro que el corazón de Idiakez dejó de bombear. Su cara transmitió un mensaje de desolación y estupefacción al tiempo que la Basílica sujetaba con sus más de 60 años de historia el silencio que cubrió la noche otoñal. Era un gol que acababa con los sueños de un joven entrenador que llegó a la orilla del Ebro con una sonrisa ensamblada y abandonaba anoche los aledaños de la Romareda lanzando una última mirada de incredulidad y desolación al templo del zaragocismo. Su “aúpa el Zaragoza” que le regaló al niño con el que se hizo la foto en la soledad de la noche fue algo más que un grito de ánimo. Fue su último llanto a Zaragoza.

La deriva que amenazaba con devorar al Real Zaragoza antes de comenzar el partido se hizo carne mortal con ese gol en el minuto 95. Cruel, devastador. Las mil preguntas que ayer nos hicimos jamás tendrán respuesta, sobre todo porque el dolor y el gozo van tan de la mano en este injusto deporte que a veces hasta se confunden. Y eso se pudo comprobar incluso cuando Javi Ros fusiló a Dani Hernández, cuando tras celebrar fugazmente el gol la grada explosionó al grito unánime de “¡Idiakez, vete ya!”.

La primera parte fue un combo de pases sin sustancia, de combinaciones anunciadas, de patrones estériles que no aportaban absolutamente nada al juego. Ni Zaragoza ni Tenerife se atrevían a dar un paso adelante, no proponían un solo desborde, no encontraban, porque no buscaban, ninguna línea vertical. Atonía y vacío.

Fue en el minuto 26 cuando el equipo chicharrero apostó por intentar jugar al fútbol. Fue una jugada de Suso Santana de esas de toda la vida, de coger el balón y encarar a la defensa y esquivar la salida del portero y chutar a puerta para marcar gol. Fútbol, en fin. Todo lo hizo bien el capitán tinerfeño. Afortunadamente Álex Muñoz acertó a interceptar el disparo y evitar el 0-1. Ahí, no obstante, comenzó un período de dominio forastero que se tradujo en dos ocasiones de gol más que irritaron levemente a la hinchada blanquilla.

El descanso sirvió de estímulo para los chicos de Idiakez. En los primeros minutos Lasure se reencontró consigo mismo. Volvió a ser el Dani del año pasado: incisivo, rápido, valiente. Con esos argumentos llegó dos veces al área y la segunda vez con gran calidad. Tan es así que su disparo se estrelló en el larguero cuando ya se cantaba el gol. La línea medular comenzó a funcionar, con Zapater más en su sitio y James un punto más activo que la primera parte. Fue suficiente para provocar cierta inquietud en el Tenerife, que a base de acciones rocosas y pundonor logró sacudirse el asedio zaragocista.

Entramos así en una fase de alternativas en ambas porterías que anunciaban incertidumbre y esperanza a partes iguales. El zaragocismo presente y el que seguía a su equipo por televisión comenzó a impacientarse al ver que Idiakez no movía el banquillo. El mismo equipo de inicio parecía el depositario de la fe del guipuzcoano hasta que llegó el minuto 77, cuando tiró de repertorio y puso en el campo al colombiano Medina. No fue la solución final pero sí que su presencia coincidió con un par de ocasiones que no acabó de cumplimentar. Sobre todo una de ellas protagonizada por Aguirre, cuyo pase no remató por muy poco.

Hizo falta que el portero tinerfeño cometiese un error infantil empujando a Medina en el área para que los cielos se abriesen. El árbitro pitó penalty y la Romareda contuvo el aliento. La pena máxima tardó en ejecutarse por las mil protestas del Tenerife. Javi Ros, el brazo no armado de Idiakez en el campo, convirtió y el júbilo impregnó la noche zaragocista, abrazo de este y del entrenador incluido.

Quedaba muy poco partido. El mister decidió que había que cementar la portería de Cristian y sacó a Perone con tal fin. Los minutos finales no presagiaban que el Tenerife fuese capaz de darle media pincelada al cuadro. Y así pareció hasta el minuto 94. Álex Muñoz cometió una falta al borde del área. Los veinte jugadores de campo se apostaron en el área local y Milla, el hijo del entrenador aragonés que hace dos años protagonizó una fase oscura del zaragocismo, se aprestó a colgar el balón. Y sucedió. El centro llegó milimétrico a la cabeza de Acosta, que taladró el corazón del león con impía insolencia. Muerte.

Todo se hundió bajo los pies de Idiakez mientras el zaragocismo, desolado, abandonaba el estadio zaragozano. Nada tenía sentido. O todo alcanzaba su último sentido. La insostenible situación en la que quedaba el equipo auguraba decisiones de alambre oxidado, de esas que duelen aunque no queda ninguna posibilidad de buscar otra solución. Y la noche se hizo de hiel y escombro. Apenas un par de horas después comenzó a correr de boca en boca el nombre de Lucas Alcaraz. Que D. Manuel González le dé cobijo y le transfiera toda su sabiduría y bien hacer. Nos va a hacer falta para volver a encontrar el sendero que nos devuelva al camino de regreso a casa. A Primera.

Ficha técnica

Real Zaragoza:
Cristian Álvarez; Delmás, Verdasca, Álex Muñoz, Lasure; Zapater, Javi Ros, Igbekeme, Aguirre (Perone, 92); Pombo (Buff, 90) y Soro (Medina, 77).

CD Tenerife:
Dani Hernández; Luis Pérez, Carlos Ruiz, Alberto, Jorge Saenz, Héctor Hdez. (Malbasic, 88); Milla, Acosta, Undabarrena; Suso Santana (Joao Rodríguez, 71) y Nano (Naranjo, 60).

Goles:
1-0, min. 87: Javi Ros, de penalti. 1-1, min. 95: Acosta.

Árbitro:
De la Fuente Ramos (Comité Castellano-Leonés). Amonestó a Javi Ros (29), Verdasca (34), Nano (42), Jorge Saenz (54), Álex Muñoz (59) y Dani Hernández, (85).

Incidencias:
Partido de la 10ª jornada de LaLiga 123 disputado en La Romareda ante 22.000 espectadores.

Puntuaciones

Cristian: 3. Cumplidor y sobrio en sus acciones.
Delmás: 3. Activo y bullidor, lo intentó todo.
Verdasca: 1. Desigual y poco efectivo.
Álex Muñoz: 2. Encontró soluciones casi siempre, excepto en la falta.
Lasure: 3. Tras una primera parte insustancial, mejoró notablemente.
Ros: 4. Se dejó el alma y goleó.
Zapater: 3. La segunda parte encontró vías de pase y progresión.
James: 2. Primera parte desastrosa, en la segunda recuperó algo su identidad.
Aguirre: 3. Tuco acciones de mérito, aunque le faltó ritmo.
Pombo: 2. Bullidor y activo, le faltó exactitud.
Soro: 2. Poco activo e irregular, intentó cosas pero no finalizó.
Medina: 2. El poco rato que estuvo fue provechoso.
Buff: S.C.
Perone: S.C.

por arrúa 10 (Real Zaragoza, Aire Azul)
@japbello

aupazaragoza

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