El fútbol zaragozano a la conquista de Europa

La larga, desde el amor que le siento, centenaria y a pesar de las tristes circunstancias actuales, eterna Historia del fútbol zaragozano y por ende aragonés, ha querido que tan simbólica y argentea cifra de capítulos publicados en este modesto coleccionable coincida no sólo con la recién superada de años de vida honrada en el negocio de la televisión para este humilde cronista, sino también con las bodas de oro desde que la mejor delantera que el Real Zaragoza ha conocido “Los Cinco Magníficos”(Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra) se alinearan juntos por primera vez.

Dicho evento tuvo lugar la víspera del patrón San Jorge de 1964, durante el enfrentamiento correspondiente a la ida de las semifinales de la Copa de Ferias, competición precursora de la actual UEFA Europa League que fue conocida hasta el 2009 con el nombre de Copa de la UEFA, en el que nuestro equipo eliminó al Royal Liegeois, primer campeón de la liga belga, tras el partido desempate disputado en la populosa ciudad valona de Lieja, que regada por el río Mosa, antes de desembocar en el Mar del Norte formando un delta común con el río Rihn, es cuna de la deliciosa cerveza Júpiter así como primera ciudad europea en la revolución industrial de mediados del siglo XIX, con el complejo siderúgico y de construcción metálica de Cockerill en Seraing, cuyo alto horno, perteneciente a la multinacional Arcelor Mittal, mayor compañía mundial de fabricación y tratamiento del acero, con una plantilla de más de 310.000 empleados en más de 60 países, fue reabierto en 2008, tras haber sido en 1850 el más grande del mundo, haciendo de Bélgica la segunda potencia económica del mundo sólo por detrás del Reino Unido.

Para un oportuno conocimiento de tan efectiva delantera de nuestro equipo no puedo sino recomendar a los lectores la adquisición del recién presentado libro “Magníficos. La Edad de Oro del Real Zaragoza” que el estupendo periodista Rafael Rojas ha publicado, prologado por el imprescindible Pepe Melero, en la joven editorial 12 Robles, tan bien conducida por mi excompañero en Diario 16 y posterior director del añorado diario Equipo Javier Lafuente, pero en estas líneas debo valorar en positivo la segunda participación del Real Zaragoza en competiciones oficiales continentales, pues tras eliminar al Hiraklis griego en dieciseisavos, al suizo Lausana en octavos, a la Juventus de Turin en cuartos de final y al mentado RFC Lieja en semirinales, alzaría la copa de campeón europeo venciendo al Valencia en la final disputada el día de San Juan de 1964.

El estreno europeo zaragozano en competición oficial había tenido lugar en el estadio norirlandés The Oval el 26 de septiembre de 1962 con victoria ante el Glentoran por 0 goles a 2. Aunque los jugadores del segundo mejor equipo de la liga del Norte de Irlanda tras el Linfield serían vapuleados por 6-2 a la vuelta, por desgracia en la eliminatoria de octavos la Roma nos mandó a casa, quizás por no haber renovado el contrato del lateral derecho turolense Manuel Torres Pastor, ‘El expreso de la banda’ recientemente fallecido y único jugador del Real Zaragoza campeón de la Copa de Europa (actual Champions League) al haber sido cedido por seis meses al Madrid, ante la lesión de larga duración sufrida por el titular merengue Ángel Atienza, quien después de retirarse del fútbol se dedicó a diversos artes, siendo reconocido como un reputado pintor y muralista, (uno se sus murales puede verse en la estación de Canillejas de la línea 5 del Metro de Madrid, bajo la calle de Alcalá junto a la intersección con la Avenida de América en el distrito de San Blas). Real Madrid que con Torres revalidó en 1957 ante la Fiorentina, campeonato conseguido en la primera edición de dicha competición.

Casi 31 años y más de setenta partidos oficiales europeos (revancha vs Roma incluída en la Recopa que ganó el Ajax de Johan Cruyff, Van Basten, Rijkaard y Berjkamp tras eliminarnos en semifinales) costaría a los nuestros volver a levantar otra copa de campeones europeos, en una posterior edición de dicha competición, pues tras eliminar a los campeones nacionales de Rumanía -Gloria Bistrita-, Eslovaquia -Tatran Presov-, Holanda -Feyenoord- e Inglaterra -Chelsea-, aquella tan vivida in situ como inolvidable noche del 10 de mayo de 1995 en la que París (y Londres) ardieron y se hicieron aragonesas con el bellísimo toque que, desde el centro del campo, Nayim infringió a un balón de fútbol para desesperación del guardameta internacional inglés Seaman y el resto de la armera afición londinense del Arsenal, que había sido el campeón de la anterior edición de la Copa de Europa de Campeones de Copa, competición que celebró su última edición cuatro años después para integrarse en la actual UEFA Europa League al incluir dicha Liga Europea entre sus participantes a los campeones de las respectivas competiciones de copa de cada país.

Los cuartos de final de la defensa del título conseguido en los que nos eliminó el Deportivo de la Coruña han sido desde entonces el mayor avance en poco más de 25 europartidos, hasta llegar al oscuro túnel en el que quien tú ya sabes y sus secuaces tiene secuestrado al Real Zaragoza, coincidiendo casualmente la aparición del actual propietario con nuestra última participación-eliminación a manos del griego Aris de Salónica en Uefa League, hito de ser el único equipo español eliminado en la primera ronda de la competición, piedra en la que ya vulcamos con los polacos del Wisla Cracovia seis años antes.

Dejo para siguientes capítulos el comentario de algunos encuentros internacionales no oficiales previos a la fusión / absorción de 1932, pero desde luego no nos sirve de consuelo a los verdaderos zaragozistas que el mentado Royal Football Club de Lieja deambule actualmente por la cuarta división belga en un campo con 2500 localidades, tras sufrir dicho club en 1995 una quiebra financiera que le obligó a vender su histórico estadio que fue demolido para construir una sala de cine, y a fusionarse con el equipo de un suburbio de Lieja, el RFC Tilleur-Saint-Nicolas de Seraing, siendo hasta 2000 conocido como el Royal Tilleur FC de Lieja. Vamos como si en un próximo futuro para asegurar su supervivencia, el Real Zaragoza, con el agravante de no poseer estadio propio, se viera abocado a fusionarse con el C.D. Ebro, llamarse Real Ebro de Zaragoza o alguna aberración parecida y competir en una tercera división española no visitada desde 1949. Continuará…

Ánchel Cortés.
Productor y Académico de Televisión
Abonado del Real Zaragoza nº 1.625.

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