Introducción

Inicio con la presente colaboración, en la página web de referencia de todo el zaragocismo AupaZaragoza.com, redactada desde la humildad y modestia que caracterizan siempre a mis escritos, una serie de artículos en los que intentaré formar, informar y especialmente entretener a sus lectores con datos probados, históricas anécdotas y algún que otro divertido chascarrillo, al respecto de los orígenes y el desarrollo de este deporte espectáculo, desde las primeras patadas al balón redondo en nuestra ciudad hasta la emocionante y al borde del abismo de su supervivencia actualidad, en el que se ha convertido el fútbol o balompié aragonés, al que por tradición y voluntad, amo casi, e insisto en el casi, más que a la mía muyer quien por otra parte y en conciencia debo confesar que sin duda se gana cotidianamente el Cielo conmigo.

No me mueve al comenzar esta serie ningún ánimo enciclopédico, pues para esto ya están excelentes obras histórico-deportivas publicadas antaño, como la del del único presidente de nuestro club al que yo recuerdo haber votado democráticamente, Ángel Aznar Paniagua, la colección de fascículos, coordinada por Ricardo Gil, publicada por Unverso Editorial en los albores de la última década del pasado siglo y que mandé a encuadernar en el taller que mi amigo Kike Arroyo mantuvo mientras vivió su turiasonense padre en la zaragozana calle dedicada al periodista, poeta, novelista y escritor de libretos para zarzuelas, Juan José Lorente y García, el memorable diario del último ascenso firmada por el alma mater de la revista “Aragón Deportivo” Nacho Bonilla, el magnífico tomo escrito por la estupenda dupla de periodistas de raza, con los que tuve el privilegio de coincidir en el extinto periódico Diario 16, Pedro Luis Ferrer y Javier Lafuente y por supuesto el imprescindible manual de zaragozismo que Antonio Molinos Buisán, al fin y a la postre padre del actual presidente y ex-jugador de nuestro club Fernando Molinos, coincidiendo con al Campeonato Mundial de Fútbol disputado en nuesto país, durante el que nuestra querida Romareda fue subsede del Grupo en el que participaba España, fue prologado por el maestro Miguel Gay, epilogado por Pedro Escartín y publicado con motivo del primer medio siglo de la fusión del “avispa” Iberia y el Zaragoza “tomate” por la Cooperativa de Artes Graficas de la zaragozana Libreria General. ¡Ay Don Eutimio, cuanto le debe la cultura de este pequeño país europeo llamado Aragón!.

Aunque de siempre y por siempre he mantenido la tesis, semiológicamente demostrada, de que Aragón, otrora potencia mundial, es un país trilingüe y nunca he reblado en reivindicar y luchar por el reconocimiento y la cooficialidad de la hoy maltrecha y al borde de la extinción fabla aragonesa, sigue siendo el idioma habitual de expresión y comunicación el castellano, aunque poblado de aragonesismos, como constata quien que por motivos de estudios o trabajo le toca emigrar fuera de nuestras fronteras, y el reto, que supone iniciar esta colección de artículos implica un enorme esfuerzo de documentación, trabajo y memoria, a la que apeló el pope del periodismo deportivo aragonés Jesús Zamora cuando me lanzó el guante de si sería capaz de aceptarlo, lo asumo con la ilusión, gallardía y pasión zaragozista propia de mi personalidad y por supuesto el tesón propio del carácter inherente a los nacidos en nuestra tierra, esta tierra con la triste ideosincasia de poner alfombras y fanfarrias al forano mientras se lanza a degüello contra el paisano y que embromaba a los primeros futboleros zaragozanos con la jota;

Ya no se juega en mi pueblo, a pelota con la mano,
ahora juegan a patadas y dicen que adelantamos”

Continuará …

Ánchel Cortés.
Productor y Académico de Televisión
Abonado del Real Zaragoza nº 1.728.

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