S.D. Gimnástica de Zaragoza. Primeros avispas

Los lectores de esta tan zaragozista como necesaria página web, de traza especial los seguidores de esta histórica sección, recordarán que ya menté en anteriores capítulos de este modesto y breve análisis del desarrollo del deporte rey en Aragón, la existencia del club protagonista de esta séptima entrega, en cuyo uniforme habitual destacaban tanto unas curiosas gorrillas denominadas por entonces “a la japonesa” como una característica camisa gualdinegra, heredada en 1917 por el Iberia S.C., y que aún hoy en día, casi cien años después, es la segunda equipación del Real Zaragoza, destacando entre esos ya lejanos primeros teams por ser la primera entidad futbolística de nuestra ciudad que se atrevió a disputar encuentros interregionales.

La celebración de estos eventos, en los albores del siglo pasado, dotan a la Gimnástica de una trascendencia deportiva que sin dudarlo me ha animado a dedicarle este capítulo, con intención de que su corta vida no caiga en el olvido, sobre todo tras consultar otro fundamental manual zaragozista, no nombrado en la introducción de este coleccionable y del que recomiendo al inte su adquisición y lectura; “El sueño de ser grandes” escrito por el historiador Pedro Ciria y editado por Mira (bien por Joaquín Casanova) el pasado año, magnífico regalo navideño de mi hermano JaviCó.

Hablamos pues, del primer gran club local dotado de una mínima infraestructura y posibilidades reales de larga supervivencia tras su fundación en 1913, dirigida por el veinteañero José María Gayarre, quien a partir del 25 de enero de 1922 será el primer presidente de la Federación Aragonesa de Fútbol, desde marzo de 1932 el primer presidente del Real Zaragoza, e imprescindible personalidad a la que se le puede considerar, tras el Conde de Sobradiel, como el verdadero padre del fútbol aragonés.

Su bravura y afición le llevan a arrendar a don Manuel Ruiz (el Sr. Manolico) un solar no muy grande a las afueras de la ciudad, anexo a la Industrial Química, junto a llamada vía baja. Este Campo de la Química es el primer estadio de fútbol que existió en Zaragoza, pues fue creado única y exclusivamente con el fin de practicar dicho deporte.

Además de Miguel Sancho Izquierdo y Emilio Huarte Mendicoa cal destacar entre sus fundadores a Luis Gayarre, el más famoso guardameta del primer fútbol aragonés con imitadas “zamoranas” también en el Iberia.

A pesar de su corta vida hasta 1915, el propio Gayarre recuerda en sus memorias que “la Gimnástica fue una realidad que duró tres largos años durante los cuales hubo un club con abundantes socios, un buen equipo, con local social, con gorras de plato con insignias y hasta con pasodoble. Y hasta hubo buenos partidos”. Tres de ellos fueron contra equipos de otras regiones como el Punching de Pamplona, la Gimnástica de Madrid, (subcampeón de copa en 1912)y la Unión Ciclista (actual Real Sociedad) de San Sebastián. Tras la derrota ante los donostiarras en plenas Fiestas del Pilar de 1915, el desahucio por impago del arriendo del Campo de la Química sumado a no poder afrontar las 125 pesetas que costó la estancia del equipo forano en el Hotel Arana, provocó el desmantelamiento de la Sociedad, mientras los jugadores y las camareras fueron a bailar a la Arboleda y a montar a la Barca del Tío Toni.

¡Alegre juventud! Continuará …

Ánchel Cortés.
Productor y Académico de Televisión
Abonado del Real Zaragoza nº 1.728.

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