Y llegó el partido
contra Osasuna. Para algunos el partido
de la temporada, la máxima rivalidad
en estado puro, donde todo lo que suceda
en el terreno de juego pasa a un segundo
plano en favor de la agresión y
el insulto. Para otros, un partido más
contra un equipo de nuestra liga que llega
a La Romareda con los mismos puntos que
nuestro equipo y al que se le debe poner
la zancadilla deportiva con una victoria
para intentar estancarlo en la zona baja
de la clasificación. Seguiré
el artículo desde este segundo
punto de vista.
El Club Atlético Osasuna ocupa
en la actualidad la duodécima posición
en la tabla, dos puesto más que
el Real Zaragoza gracias a la diferencia
de goles. Resulta evidente que en el encuentro
de este domingo se van a enfrentar dos
equipos de un nivel bastante similar y
que de nuevo el Real Zaragoza se puede
encontrar con un partido bronco y áspero
del mismo perfil que el jugado en Málaga,
pero el Osasuna llegará a La Romareda
con bajas muy sensibles, la primera la
de su goleador, Pandiani, que fue expulsado
en el último choque liguero del
equipo navarro. También Flaño
y Puñal serán parte de las
bajas que obliguen a Camacho a recomponer
su once tipo de cara al importante partido
del domingo, y mucho deberá hacer
trabajar a su cerebro el técnico
de Cieza para mejorar el rendimiento de
su equipo en los partidos a domicilio
ya que, desde que en la cuarta jornada
venciera en Valladolid, únicamente
ha conseguido rascar un punto en Santander
contando el resto de sus partidos por
derrotas. También la historia está
de nuestra parte si nos fijamos que de
los 36 partidos jugados entre estos dos
equipos en La Romareda únicamente
cinco ha podido ganarlos Osasuna y tan
solo en cuatro se ha podido llevar un
punto.
Pero esta claro que la historia y la
estadística podrá ponernos
una sonrisa en la boca pero no podrá
hacernos ganar este domingo, y es que
en nuestro equipo las cosas parecen complicarse
con el paso de los días. A la baja
de Arizmendi tras recaer de nuevo de su
lesión se une las molestias de
Abel Aguilar y la duda de Ewerthon, lo
que dejaría la zona más
adelantada del equipo absolutamente huérfana
y tan solo con Lafita como único
representante claro. La duda se cernirá
seguramente hasta el último momento
sobre la cabeza de Marcelino.
En Pamplona los ánimos todavía
están, más o menos, a la
misma temperatura que una caldera de fundición
de los altos hornos tras su último
partido contra el Valencia con el árbitro
Velasco Carballo como protagonista: cruce
de declaraciones entre técnicos,
acusaciones de Camacho contra el arbitraje,
expulsiones... ese partido tuvo de todo
y nada bueno para el equipo navarro que
espera poder recuperar el terreno perdido
en Zaragoza. Este partido también
supondrá la vuelta de un viejo
conocido, Sergio Fernández, jugador
que contribuyó en gran medida al
descenso del equipo hace dos temporadas
y que vuelve a la que fue su casa durante
dos años.
Dada la mala trayectoria del Real Zaragoza
fuera de su terreno de juego cuya máxima
expresión puede señalarse
en su último enfrentamiento liguero
contra el colista la victoria este domingo
en casa se presenta absolutamente vital
si queremos empezar a despegarnos de una
vez por todas de las posiciones bajas
de la tabla.