Málaga CF 3 – 1 Real Zaragoza | Crónica

Málaga CF 3 – 1 Real Zaragoza | Crónica

Una de cal, tres de arena

El Real Zaragoza ha logrado la salvación matemática. Sí, es evidente que escribo esta crónica después de finalizar el partido entre el Rayo Majadahonda y el Córdoba, pero lo hago premeditadamente. No quería pasear mi pantalla blanca por el choque que ayer perdió el equipo de Víctor ante un poderoso Málaga sin saber si el año que viene había vida o aún nos quedaba la negrura de los resultados ajenos. Ahora lo sé, lo sabemos, y aunque el relato no varíe, pues lo que fue, fue, sí es verdad que yo también tengo esa paz de la que habló ayer Víctor en la rueda de prensa , que tanto anhelaba y que tanto se merece. Nos merecemos.

Ya está, pues. Vamos a escribir el relato de la tarde del viernes. Una narración que tiene que ponderar necesariamente el buen primer tiempo que realizó el equipo ante un Málaga poderoso, de haberle tuteado durante 45 minutos y de haber soñado con lograr algo positivo. Tras unos primeros cinco minutos en que los chicos de Víctor Sánchez trataron de arrasar las modestas defensas aragonesas, el Zaragoza comenzó un diálogo con el fútbol tranquilo y aseado que le llevó a conseguir un precioso gol en el minuto 9. Fue un balón robado, eléctricamente conducido por Papu, ayer titular, que lo entregó a Pep Biel para que el joven mallorquín quebrase a su marcador y enroscase un oblicuo chut que acabó en la red malagueña.

Fue un tanto muy celebrado que abría un panorama favorable. Más aún cuando el Málaga entró en una fase de entontecimiento en la que se hundió, con jugadas obtusas y pocas respuestas ante el juego zaragocista. Se supone que el equipo local tiene un jugador que gobierna los partidos, Ndiaye, y unos delanteros y laterales verticales y profundos. Sin embargo, ayer ni el centrocampista ni los delanteros consiguieron desarmar el esquema zaragocista. Antes al contrario, el equipo rojillo se pegó un buen banquete de balón, jugándolo con parsimonia y mareando a los estilizados jugadores del Málaga, que con su juego atascado logró impacientar a su afición.

El juego no invitaba al remate. Tuvo que llegarse al minuto 32 para ver un cabezazo fláccido de Mula que salió fuera por mucho. Lo que sí provocó un sobresalto en la portería zaragocista fue un disparo de Ontiveros que Cristian, el Divino, rechazó con elegancia en una magnífica parada para guardar. Una más. El corner consecuente fue rematado por Blanco, pero tampoco encontró portería.

Fueron los momentos de mayor peligro local que el Zaragoza contrarrestó con otro disparo desde el borde del área a cargo de Biel, que de nuevo utilizó la rosca como seña de identidad para sobrevolar el larguero de Munir. Fue otra buena oportunidad. Pero la mejor se dió en el minuto 45. Igbekeme se enchufó a sí mismo y se agarró a la vertical para entrar en el área malaguista donde fue derribado por Luis Hernández. Penalti. ¿Penalti? No. Sorprendentemente el colegiado Trujillo Suárez no lo pitó, miró hacia las islas Canarias y señaló el camino a los vestuarios. Error muy grave que condicionó, sin duda, el partido.

Tras el descanso, sin cambios en los equipos, el Málaga se aplicó a darle la vuelta al firmamento. Al Zaragoza le venía fenomenal el resultado para cerrar esta miserable temporada con la certificación de la permanencia, pero el equipo blanquiazul necesitaba la victoria para instalarse con autoridad en la zona de play off de ascenso. Y a la tarea se aplicó. En muy pocos minutos se vio que el asedio iba a ser de altura, como se comprobó en el minuto 50 con un disparo lejano que abortó Cristian con una buena parada. Pero el siguiente embate fue el del empate. Juankar centró desde el lateral izquierdo, el suyo, el bueno, y el rechace de Guitián cayó a los pies de Renato que colocó bien el balón en la puerta de Cristian. Demasiado rápido, demasiado fácil.

Se llegó a un momento en que el Málaga imprimió un ritmo frenético, llegando con los cables de alta tensión enrollados a las piernas de sus jugadores. Eso provocó que solo 6 minutos después llegase el 2-1. En esta ocasión fue Blanco quien aprovechó el buen trabajo combinado de Adrián y Ontiveros para rematar entre los dos centrales zaragocistas. Fue una descarga de entusiasmo para la parroquia malagueña, que explotó en un grito unánime de júbilo. En solo quince minutos el partido ya era del equipo que mira hacia arriba con ambición. En solo quince minutos, el Zaragoza había negado tres veces ser el de la primera parte. En solo quince minutos se acabó el sueño de cerrar la permanencia en La Rosaleda.

El Málaga era el caballo ganador. O más bien: el Málaga era el único caballo en carrera. Siguió en su porfía y tuvo que ser de nuevo Cristian quien evitara el 3-1 al rechazar un chut de Ontiveros. El rechace, ante la indolencia de la defensa aragonesa, lo recogió Juankar, quien tampoco no pudo superar a Cristian. Ni Blanco, un poco después, que vio cómo el argentino evitaba otra vez el gol a disparo suyo después de escaparse humillantemente de Verdasca. No fue gol, es verdad, pero la tragedia se mascaba.

Víctor, fiel a sí mismo, había tirado de banquillo utilizando a Pombo por Papu y ahora le pedía a Gual que saliese en lkugar de James. Había que intentarlo, mas fue en vano. Adrián recogió un inocente rechace de Guitián y logró el tercer gol que ya cerraba, definitivamente, el choque. Porque desde ese momento, minuto 74, hasta el final no ocurrió nada digno de ser relatado. Tan solo la expresión del enfado y la impotencia de algunos jóvenes zaragocistas que vieron recompensada su inexperiencia con alguna tarjeta amarilla. Y nada más. Ahora se abre el período que todo club necesita para reflexionar, evaluar y tomar decisiones. Y acertar. Para que sea así, me permito sugerir que los dueños del Real Zaragoza abran bien los oídos y esponjen el alma para atender el mensaje que la Basílica les trasladará el próximo domingo. Hay mucha sabiduría en esas gradas. Muchos sueños por cumplir. Mucho futuro por construir.

Ficha técnica

Málaga CF:
Munir; Cifuentes, Luis Hernández, Pau Torres, Juan Carlos (Ricca, 71); N’Diaye, Adrián Glez.; Renato Santos (Iván Alejo, 79), Mula (Pacheco, 63), Ontiveros; y Blanco.

Real Zaragoza:
Cristian Álvarez; Delmás, Guitián, Verdasca, Nieto; Javi Ros, Igbekeme (M. Gual, 71); Papunashvili (Pombo, 57), P. Biel, Raúl Guti; y Álvaro Vázquez (Eguaras, 79).

Goles:
0-1, min. 9: P. Biel. 1-1, min. 53: Renato. 2-1, min. 59: Blanco. 3-1, min. 74: Adrián Glez.

Árbitro:
Trujillo Suárez (Canario). Amonestó a Papunashvili (1), Ontiveros (49), Álvaro Vázquez (54), Raúl Guti (76) y Nieto (82).

Incidencias:
Partido de la 40ª jornada de LaLiga 123 disputado en La Rosaleda ante unos 24.000 espectadores.

Puntuaciones

Cristian: 5. Supremo.
Delmás: 1. Mal partido. Dos goles llegaron por su banda y no llegó a molestar con sus aperturas,
Guitián: 1. Sus rechaces habilitaron a los delanteros contrarios.
Verdasca: 1. Incumplió su misión y los delanteros lo descosieron varias veces.
Nieto: 1. Poco hábil en defensa y nada útil en ataque.
Ros: 2. Luchó pero fue superado en muchas ocasiones.
James: 3. Fino en el quiebro y en la incursión, se fue apagando.
Pep Biel: 3. Grandioso gol, estuvo muy participativo y positivo.
Guti: 2. Tuvo momentos buenos y ciertos apagones.
Álvaro: 1. Casi inexistente.
Papu: 2. Empezó muy agitado, algo que contribuyó a generar el gol. Luego se vació.
Pombo: 2. Intentó algunas cosas, pero salió en el momento más gris.
Gual: 1. No aportó nada.
Eguaras: S. C.

por arrúa 10 (Real Zaragoza, Aire Azul)
@japbello

aupazaragoza

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