Rozamos el sueño | De 5 en 5

Me resulta duro, extremadamente duro, escribir precisamente hoy, pasadas un par de horas de escaparse entre los dedos el sueño del zaragocismo. Nada me hubiera gustado más que iniciar este relato exultante y feliz, pero el devenir del encuentro de hoy ha marcado a fuego mi estado actual de ánimo.

Aunque me cueste horrores iniciar el repaso de los dos últimos partidos de la liga regular y los cuatro partidos del Play Off de ascenso, voy a intentarlo.

Veníamos de realizar un excelente partido en Pucela, donde se graduó cum laudem nuestro capitán Vallejo. Nos las prometíamos muy felices para dejar sellado el pase al play off ganando a la U.D. Las Palmas en el penúltimo encuentro. Pero no fue así.

Se notaron en exceso las ausencias en la columna vertebral: Vallejo, Basha y Borja. El equipo se resintió. Los canarios encontraron huecos constantemente en una defensa de cinco, pero de opereta, en la que la lentitud del sustituto del capitán puso demasiadas veces en evidencia este sistema. 0-2 al descanso. Sobró la segunda parte, en la que los insulares tocaron y tocaron sin dejarnos oler el balón, ante la desesperación de la parroquia.

Malas sensaciones… y a jugarnos el pase en el último partido de la liga regular. En Butarque. Con un calor espantoso y mirando de reojo lo que pudiera hacer la Ponferradina. Una victoria de ésta suponía que teníamos que ganar sí o sí. Pensábamos que el Leganés se dejaría llevar por aquello de no jugarse nada. ¡Ja!.

La cosa no empezó bien. Al contrario. Otra vez la defensa de 5 disminuída por las ausencias (Fernández, sancionado, cedió su puesto a un Insa muy desafortunado) convirtió nuestra banda derecha en una autopista. Pronto llegó el gol del Leganés cuyo autor fue el jugador codiciado en verano y que Tebas y los suyos nos impidieron fichar. Chuli nos llevó por la calle de la amargura durante todo el encuentro, dando la razón a los que decidieron su fichaje. Pensar en que podíamos haberlo tenido en lugar de Tato…

Conseguimos remontar el marcador gracias a un penalti infantil y una delicia de W.J. que asistió a Eldin. Al mismo tiempo llegaban buenas noticias desde Ponferrada: el Alcorcón se adelantaba en el marcador. Todo iba según el guión deseado. A pedir de boca. Pero somos el Real Zaragoza y nada nos resulta fácil. Hay que sufrir. Con los goles del Leganés y de la Ponferradina, el miedo nos entró de lleno. Y quedaba mucho tiempo para el sufrimiento. Empató el Leganés y menos mal que sólo quedó ahí la cosa, porque ocasiones tuvo de sobra para adelantarse de nuevo en el marcador.

Un gol de los leoneses nos dejaba fuera, porque la pinta que tenía nuestro partido no era buena, ni mucho menos. El Leganés perdonaba en varias ocasiones y las noticias que llegaban del Bierzo sobre la presión local nos ponían un nudo en la garganta. Afortunadamente, gracias a la falta de puntería de nuestros rivales (de los dos) y del compromiso profesional del Alcorcón, con mención especial a su portero Falcón, ambos encuentros terminaron en tablas, certificando así, con 61 puntos, nuestro pase al Play Off por el ascenso. Desde aquí damos las gracias a nuestros competidores por la 6ª plaza por sus deméritos, ya que parece increíble que ganando nosotros tan sólo 4 partidos de los 19 últimos pudiésemos conseguir el objetivo.

Suspiros de alivio por la satisfacción del deber cumplido, muchísimo más de lo que se esperaba allá por el pasado mes de Julio, y a esperar rival. Cuando todo indicaba que sería el Sporting de Gijón, al que le teníamos mucho respeto, el capricho quiso que fuese el Gerona, al escapársele entre los dedos y en el último instante, el ascenso directo, que habían merecido por su impecable trayectoria en la liga regular.

Confiando en que el varapalo anímico del rival les pasara factura psicológica, nos preparamos para la lucha en casa, en una tarde marcada por la espectacular tormenta que precedió al encuentro, preludio de la que íbamos a tener que soportar en él.

Una afición comprometida y entregada, en perfecta comunión con el equipo que, ésta vez sí, competía y dominaba el encuentro, que parecía tener claro color local. Pero, una vez más, lo caprichoso de este deporte quiso que una jugada sin aparente peligro terminase con el balón en nuestra red por un infantil exceso de confianza de nuestro verde (y no sólo por su camiseta) portero. Jarro de agua fría y a seguir remando. Era difícil ya que el árbitro de turno consentía el juego brusco de los visitantes. Con el encuentro apagándose en su primera mitad, un córner sacado por los gerundenses, creo que era el primero, y en una jugada que lamentablemente ya hemos visto unas cuantas veces, el central rival cabecea sin oposición en el área pequeña. 0-2 y a la caseta. La moral por los suelos, en el césped y en las gradas.

Run-run en el descanso. La esperanza de marcar pronto a la salida…Pero fue al contrario, nuevo mazazo y partido y eliminatoria imposibles.

Abatidos por tan contundente resultado en contra pero esperanzados por el juego desplegado nos presentamos a jugar a Montilivi, en un partido que muchos consideraban (considerábamos) de trámite, entre ellos el entrenador local, al que hay que agradecer la desatención que tuvo para este partido. Gracias Machín por darnos la oportunidad de regalarnos una tarde mágica.

Todo salió según el guión deseado. Cualquiera de nosotros podría haberlo escrito así. El partido perfecto. Los goles, dosificados y en los momentos cruciales. Goles a balón parado ¡increíble!. Guantes en las botas de Pedro. Cabeza marcial de W.J. y de Cabrera, que me trajo a la memoria goles similares de Quini, Santillana o Pichi Alonso. Y, para remarcar, como colofón, el 0-4 por obra y gracia de los dos laterales-carrileros para hacer bueno, muy bueno, ésta vez sí, el famoso esquema de los 3 centrales.

Pero, como decía antes, somos el Real Zaragoza y hay que sufrir. Gol local. Un tanto más de los catalanes nos eliminaba. Y lo tuvieron, vaya si lo tuvieron. Increíble que no la metieran dentro. Pero así es el fútbol. Muchas gracias, amigo, por el detalle y nosotros a lo nuestro. Con nervios hasta el final (se prolongó el desenlace 7 minutos más) se llegó al término con el delirio alborozado de los benditos locos que hasta allí se desplazaron (mi más sincera enhorabuena, os confieso que sentí sana envidia y admiración por vosotros) y de los miles de zaragocistas que sufríamos desde casa.

Reflejaron lo que pregona nuestro himno: “la raza en el juego, nobleza y valor, bandera y orgullo de nuestro Aragón”. El equipo se ganó en Montilivi el respeto de sus aficionados y de sus futuros rivales. Con una actitud así y el apoyo de la grada todo puede ser posible.

Con la ciudad enfervorecida, asaltando las oficinas en busca de la preciada entrada (¡qué bueno es ser abonado en momentos como éste! ¿eh?. Es el premio a los incondicionales), se preparó un espectacular ambiente para la eliminatoria final para el ascenso contra la U.D. Las Palmas., equipo éste que nos tenía tomada la medida en los dos enfrentamientos en Liga.

Con la moral a tope y sin ningún miedo. Al contrario, con el cuchillo entre los dientes, la bufanda preparada para La Romareda de las grandes noches. La Romareda mágica. La Romareda épica. Todo estaba preparado para la fiesta. Marco ideal para que la última generación de zaragocistas supiera de primera mano qué es el Real Zaragoza, lo que supone el zaragocismo.

Y así fue. El campo a reventar. Animos enardecidos. Preciosos tifos. Mar de bufandas. Himno a capella. Emoción a raudales. Zaragocismo en vena. La chispa había vuelto. Ojalá muchos de los participantes se añadan el próximo año a los incondicionales.

Embargados por la emoción se inició el partido, en el que salimos con mucho brío espoleados por el carburante extra generado por el ambiente.

Pero la efervescencia local duró poco ante el toque y la calidad de los rivales, que se hicieron con el control del partido. Un nuevo error individual penalizó al equipo, adelantándose los canarios. El fantasma de la derrota planeó sobre el estadio. Rápidamente Popovic realizó un cambio que, a mi juicio, fue determinante en el resultado final (¡ya era hora Popo que acertaras con los cambios!), sustituyendo a Cabrera por Jaime Romero.

Nadie de los allí presentes estaba dispuesto a dejarse derrotar. Al contrario. Empujados por una grada comprometida y bulliciosa, se logró el empate con un cabezazo de Rico (¡qué cambio has dado, chaval!) antes del descanso. A los dos minutos de la reanudación un magistral pase de Jaime provocó la asistencia de W.J. y el gol a placer de Pedro. El delirio. Y a seguir remando. Y bien que se hizo. Un gran segundo tiempo de nuestro equipo noqueó a un buen rival, siendo la apoteosis el momento del tercer gol, en una jugada de potencia y fe de Javi Alamo rematada a la red por W.J.

Extasis en el graderío. Ánimos a los jugadores para que resistiesen hasta el final, al que se llegó con un buen resultado, 3-1, que hace que nuestras opciones de ascenso aumenten. Pero todos sabemos que no está hecho y que habrá que sufrir mucho en el Nuevo Insular para conseguir el objetivo.

Ilusionados y convencidos, velamos armas hasta el asalto final en campo isleño.

Qué largos se hicieron los días hasta el domingo. El nerviosismo crecía y crecía. Y el domingo llegó. Los nervios se instalaron definitivamente en mi estómago y ni siquiera un bocadillo de orfidales fue capaz de eliminar mi ansiedad.

De nuevo, 300 afortunados valientes, como antaño las huestes de Leónidas, intentaban medirse a la marea amarilla en lucha desigual. Pero se hicieron notar. Bravo por ellos.

Cuando conocimos la alineación inicial, nos esperanzamos porque intuíamos que el equipo no se iba a encerrar atrás, sino que iba a buscar el gol de la tranquilidad. Pero la realidad nos hizo ver que nuestros deseos no se iban a cumplir. Y eso que el equipo aguantó sin descomponerse la primera media hora y tuvo una ocasión magnífica tras remate de Dorca que desvió bajo palos un defensa canario. Era el gol que probablemente nos hubiera dado el ascenso. Pero la ocasión se esfumó y el partido tomó una deriva preocupante para nuestros intereses. El acoso de Las Palmas fue total y su plan se cumplió: marcar un gol antes del descanso para intentar marcar el definitivo en la segunda parte.

Con el miedo en el cuerpo comenzaron los últimos 45 minutos. Y el horror continuó. Frontón en nuestra área. No saber dar tres pases seguidos. No pasar de medio campo. No crear ocasiones de gol. Ninguna. Solo a esperar llegar al final con la derrota mínima. Un plan mezquino.

Y pasó lo que tenía que pasar. Otro extraño gol, con salida precipitada del portero y dos combinaciones amarillas dentro del área sin que opusiéramos resistencia. Y se acabó. Sobraron 8 minutos, porque no fuimos capaces ni de morir en el área enemiga buscando el gol del ascenso. En el fondo todos sabíamos que, aunque durase el encuentro dos horas más, seguiríamos siendo igual de incapaces.

La “madre de todos los partidos” decepcionó a la hinchada blanquilla ya que esperábamos mucha, muchísima más resistencia por parte de nuestro equipo y nos encontramos con un conjunto menor, que no supo jugarle a un rival superior y que mereció el ascenso.

Rozamos el ascenso pero no supimos jugar el partido definitivo. Ahora toca restañar las heridas y desear que los responsables de construir el Real Zaragoza del año próximo con más tiempo y con el único objetivo de conseguir el ascenso por vía directa, acierten con los fichajes y con el entrenador que los dirija.

Tras la desilusión tan reciente de no conseguir el anhelado ascenso hay que reconocer que el play off ha sido un premio en el que pocos creían y que se consiguió (más por deméritos de nuestros competidores que por méritos nuestros). Pero lo más importante es que la semilla del zaragocismo ha vuelto a brotar y esto tienen que saber aprovecharlo, intentando captar a los aficionados que se han acercado recientemente para que nos hagan compañía a los incondicionales.

Y así, para terminar, siguiendo la tradición de estos relatos De 5 en 5, haré varias preguntas al siguiente forero que continúe el relato la temporada próxima:

¿Conseguirán formar un equipo competitivo, que ilusione a la afición, con el objetivo oficial de buscar el ascenso por vía directa?

¿Se hará una pretemporada en condiciones y con prácticamente la totalidad de los jugadores?.

¿Se aprovechará el tirón de los Play Off para captar nuevos socios, teniendo al mismo tiempo atenciones con los abonados incondicionales?

Mucho ánimo a toda la familia zaragocista. A partir de hoy mismo ya hay que empezar a luchar por el ascenso del año que viene.

Que paséis un buen verano todos. Nos vemos en la Romareda. Y cuantos más seamos, mejor.

Por CRISTINALEX

aupazaragoza

El Real Zaragoza es nuestra pasión

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