La tarea pendiente de Ranko Pópovic | La Lupa

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Real Zaragoza 2 – 0 Leganés

Con la victoria zaragocista del pasado domingo frente al Leganés se cierra la primera vuelta de esta Liga Adelante de nuestras maldiciones; hemos de ponernos prágmáticos y considerar buenos los tres puntos obtenidos, a pesar de que el juego dejara bastante que desear: en esta carrera de resistencia en que se ha convertido la división de plata lo primero que ha de conseguirse es ganar, y a la vista de la racha que llevábamos nada nos puede consolar y aliviar más que sumar lo máximo posible en la clasificación. Y ese mismo pragmatismo nos debe llevar a hacer la vista gorda cuando vemos nuestro ilustre nombre claramente por debajo de equipos como Ponferradina, Valladolid o Girona que históricamente siempre tuvimos a la zaga, pues si pensamos en la situación de la plantilla allá por agosto o septiembre, no es en absoluto un mal logro estar rozando el play off en el ecuador del campeonato.

Si miramos hacia atrás comprobaremos que el año pasado se cerró la primera vuelta con puntuación similar, es decir, con todas las aspiraciones vigentes, una situación que no hacía prever un desarrollo tan nefasto que hasta hubo que sacar la calculadora ante la posibilidad de perder la categoría. Ojalá las cabezas pensantes de nuestro club lleven la lección bien aprendida y asuman que el reto de ahora es ir hacia arriba, pelear desde la visita del club decano del próximo sábado para crecer, adquirir la regularidad de la que carecemos y luchar por el ascenso hasta el último respiro. Tenemos urgencias históricas, económicas y deportivas, y eso exige abandonar cuanto antes una categoría que no nos corresponde, lo que es una meta que no admite excusas: no se si habrá fichajes de aquí a fin de mes, es una incógnita el estado de una enfermería que en estos primeros 21 encuentros ha estado habitualmente abarrotada, … con estas armas contamos y con ellas nos hemos de enfrentar a nuestros rivales. La afición es exigente, pero está dispuesta a asumir limitaciones, lo que no va a consentir es falta de compromiso, ausencia de esfuerzo ni excusas por no conseguir el objetivo.

Queda dicho que el encuentro frente al Leganés no fue bueno, aunque una victoria siempre termina dejándote contento. Pero no seamos cenizos ni obviemos los aspectos positivos del choque. Desde mi punto de vista las principales razones para la esperanza tienen dos nombres propios: Vallejo y Mario; el canterano, y no me dejo llevar por pasiones ni excesos de cariño, hizo un encuentro excelente, demostrando que está maduro para dirigir la defensa y que si aún tiene que crecer solamente lo conseguirá jugando siempre, mientras que el regreso, aunque fuera testimonial, del canario supone una luz en una situación que hasta hace poco asomaba oscura … no cantemos victoria, pero si estos dos jugadores están disponibles lo que queda de liga, parte de nuestro problema defensivo quedará aliviado. La tarde-noche tuvo otros datos para la esperanza: la recuperación del olfato goleador de Borja Bastón, con dos tantos que acreditan a un ariete –el segundo no era nada fácil de marcar- y unos signos elocuentes de compromiso y afán de superación; la seguridad que ofrece Bono en la portería, aunque hay que admitir que la exigencia no fue excesiva, la trayectoria creciente de Jaime Romero, solamente obstaculizada por dos expulsiones estúpidas, y la confirmación de que Basha es un hombre aprovechable que aporta equilibrio.

Eso sí, no hay razones para echar las campanas al vuelo, seguimos en la encrucijada y si no se saben resolver los problemas latentes en el juego del equipo, se volverá a echar a perder la temporada. Y no estoy hablando de acuerdos con Hacienda, limitaciones para fichar o lesiones de jugadores, que son situaciones graves pero no pueden limitar las aspiraciones del club, sino aspectos deportivos que no terminan de solucionarse. Pienso que sería bueno saber que solución es mejor para los laterales, porque últimamente veo a Fernández más bien desquiciado, mientras que no estaría de más que quien debe hacerlo reflexione si para la seguridad defensiva es más conveniente un lateral ofensivo con tendencia al despiste como Rico o un jugador más seguro, aunque sin habilidad para correr la banda como Cabrera. Cada vez que termina un encuentro del Zaragoza me queda la impresión de que no estamos aprovechando al máximo a un jugador como Iñigo Ruiz de Galarreta, de la misma manera que siempre me pregunto porqué conforme avanzan las segundas partes tanto el vasco como sus compañeros de línea aparentan ir perdiendo gas y porqué el mister no confía nunca en Alvaro Tierno como solución que oxigene el medio campo. Si a esto añadimos la pérdida de protagonismo de William José que nos está privando de un delantero de nivel e incluso la incógnita sobre el bajón tremendo de Javi Álamo desde que deslumbrara en el “Ciudad de Zaragoza”, parece claro que queda bastante materia en la que trabajar.

He hablado de retos, esperanzas y asignaturas pendientes, tengo claro que si hay motivos para hablar de unas y otras, la conclusión ofrece sentimientos encontrados: podemos ilusionarnos, pero seguimos en la cuerda floja … Con toda sinceridad, considero que hay una persona que nos debe dar la respuesta, de cuyo trabajo va a depender en buena parte que de una primera vuelta con el ánimo a trompicones termine con euforias recuperadas o en un túnel negro, y no es otro que Ranko Pópovic, el serbio es animoso, convincente detrás de un micrófono y parece saber lo que quiere, pero nada de eso es suficiente, debe de resolver problemas y le queda poco tiempo para hacerlo.

Por Falçao

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